Santa Coloma visto en el prisma de la gran corrida de Vista Hermosa en Puente Piedra

Mensaje de error

Deprecated function: The each() function is deprecated. This message will be suppressed on further calls en _menu_load_objects() (línea 579 de /var/www/html/sitetendidoWork/includes/menu.inc).

Fuimos a ver la corrida con la ilusión de admirar lo que nos legaron don Francisco García y su hijo Antonio ( ganaderos de prosapia ) y que hoy lleva el hijo mayor, Juan Carlos García con mucha devoción como acierto.

Los organizadores del festejo se dejaron la piel. Puente Piedra ( gracias a don Luis Miguel Londoño, el propietario de la techada plaza Marruecos que ha dado todas las facilidades ) vivió la emoción del toros con edad, con el trapio adecuado al encaste ( no pidamos cornalones en el Santa Coloma. Dignos es bastante y me vale ). Las hechuras de las fotos divulgadas previo al festejo daban cuenta de que el juego sería inmejorable y ha sido así. Daba gusto ver salir esos negros, o cárdenos, o entrepelados o bragados. Si se me permite un vocablo para enfatizar , los toros santacolomeños tienen PERSONALIDAD , ese característico comportamiento que va del geniudo, zapatillero, que quiere herir al suavón , pasando por el bravo, fijo y encastado.

Al Santa Coloma y creo que con casi todos los encastes, hay que anteponerle a la natural violencia del toro ( cuando esto ocurre ) la suavidad, el temple. No se le pueden dar esos fuertes toques , trallazos y demás incongruencias. Los de Vista Hermosa tuvieron diverso comportamiento.

En tiempos de mono encaste es preciso valorar al "Santa " como un preciado don de la naturaleza.

Solo quiero destacar mi reconocimiento a Juan Carlos, que va por buen camino , que la crianza del toro es una bendición y que esos sementales que llegaron desde la vieja Andalucia hace casi cien años da sus frutos en estos andurriales andinos.

Lo de Puente Piedra fue una dicha este sábado.

El toro ha vuelto a poner, como ha sido siempre, las cosas en su sitio.

UN POCO DE HISTORIA DEL SANTA COLOMA

En 1904, don Eduardo Ybarra hizo saber que estaba dispuesto a vender su ganadería, enseguida le llueven ofertas de compra: la primera procede de Manuel Fernández Peña, un yerno de la viuda de Murube, quien después de seleccionar algunos sementales para refrescar sangre al año siguiente 1905 revende todo al Conde de Santa Coloma.

A esta compra el conde adicionó un lote de reses propiedad de Rafael Rueda Osborne, marqués de Saltillo.

Ambas ramas derivaban de un mismo tronco el de Vistahermosa.

La viuda del Marqués de Saltillo, madre de don Rafael Rueda, siempre se negó a vender un solo animal, sin importarle las numerosas peticiones de compra que tenía. Pero con el principio de siglo coincidieron acontecimientos que determinaron la evolución de la ganadería. Fallece la viuda, y su hijo Rafael Rueda el nuevo Marqués satisface toda la demanda que tenía de compra de sus reses, motivo por el que vende a su amigo el Conde de Santa Coloma, así como a varios ganaderos entre los que vende a México.

El Marqués de Saltillo muere en 1914, y su viuda hermana de don Felipe de Pablo Romero le cede a su hermano algún Saltillo.

El Conde de Santa Coloma limitó su cruza a una primera generación, vacas de Ybarra y sementales de Saltillo.

El Conde decía que lo duro eran los saltillos; lo bueno, los Ybarras.

Es por eso que en la primera época del Conde los toros son más finos, más en tipo Saltillo y con más caja los de Ybarra.

Pero como al Conde le gusta más lo de Ybarra, en 1912 vende a su hermano menor, el Marqués de Albaserrada gran parte de lo de Saltillo puro, conservando para él las vacas con mejor nota de cada camada, Ybarra y Saltillo.

Cuando en 1916, Paco Coquilla, y el 1920, Graciliano Pérez Tabernero, acuden a él, les vende el desecho de sus Ybarras puros algunos cruzados y algunas vacas de Saltillo puro que llevan el hierro de Albaserrada.

De ahí se desprende que la ganadería de Paco Coquilla tenía más de saltillo que la de Graciliano Pérez Tabernero.

En pocos años el Conde de Santa Coloma sentó las bases para cuatro encastes distintos :

Albaserrada, Saltillo puro.
Coquilla y Graciliano cruzas con predominio de Ybarra.
Buendía combinación de las dos sangres, con predominio Saltillo.

Categoria: