Ponce sublima el toreo. La estocada de la tarde de Ramses y un gran Fosforero de Gutierrez

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Como les conté en otras notas, la corrida de don Miguel Gutierrez en La Santamaría venía del Nevado del Ruiz en ese " aire " de la de Cali de diciembre y a fe que salieron toros bien presentados, armónicos y los seis por encima de los 500 kilos. Que no es poco. Varios toros aplaudidos al salir del toril y un gran " Fosforero" ( hermano del novillo indultado en Manizales por Alvaro Lorenzo ) con el que Ponce realizó sin duda su mejor faena en Bogotá desde que nos visita. Ahí surgió la magia, el donaire, la lentitud, la suavidad, el temple, estalló la donosura ( si caben estos dos vocablos ) , la sinfonía de los muletazos, las poncinas, los naturales largos, esos cambios de manos, todo con una sutileza y una técnica envidiables.Pero esa obra de artes solo es posible con un toro bajo, templado, con clase, ritmo donde el instrumentista y el instrumento tocan la misma partitura. Por ejemplo ese instante en que el valenciano deja coloca el oro al caballo con una pintura que fue ese recorte a manera de tentadero. Y esas chicuelinas de mano baja ( los antiguos decían el lance de la escoba ), no el trallazo vulgar. Cuando su banderillero Jocho que fue matador de toros va a colocar el primer par, el maestro le dice " vamos a acariciarlo ". El toro galopa, es fijo, pronto y va con una cadencia que da gusto supremo. Rompe " El Virgen de la Macarena " por la banda de música de la plaza que es una maravilla, y Ponce enjarreta cinco por el derecho y uno en redondo que es una danza, y como el toro tiene suavidad en la embestida, dos naturales largos, un kikiriki y otro cambio de mano. La obra esta casi, casi consumada pero pincha recibiendo. En el segundo intento entra la espada y caen las dos orejas. Vuelta al ruedo al toro.

El cuarto tiene otras teclas que tocar, lo protestan por supuestamente cojo y este figurón del toreo con paciencia benedictina lo va metiendo en vereda. Tiene la fuerza justa y es preciso el mimo, "lo soba ", vocablo de los antiguos toreros, le deja la muleta en la cara y al toro que un sector de los espectadores no quería le hace otra faena. Toca el pitón contrario, lo cita por el derecho y un cambio de mano que es como un acto de prestidigitación. Una oreja .

Sebastian Castella tuvo un primer toro complejo, se le nota su paso por México por ese quite por saltilleras, gaoneras y abrochó con un recorte a una mano. Al toro le falta emotividad. Un par de naturales , quieto y de frente a pie junto. El toro se va a tablas. Una oreja por una espada defectuosa.

El quinto se cuela por los adentros y tumba a Cayetano Romero. Otro toro que termina en tablas. Espada trasera y silencio.

RAMSES

Ha estado hoy cumbre el bogotano, serio, firme, decidido en sus dos toros, con actitud y aptitud, entendiendo a su astados, pasándoselos cerca y sin enmendar el terreno. Esa madurez del joven torero es un deleite para la toreria americana pues siempre es bueno contar con artistas que le den la replica a los extranjeros y no por simple chauvinismo que en el toreo es inane pues el arte no pregunta por nacionalidades. Hay un sector minoritario en la plaza que parece querer incordiar a nuestros toreros y lanzan gritos destemplados injustificadamente pues si hubo un torero con ansias, con las ideas despejadas y con muletazos de una gran calidad fue el hijo de Alberto Ruiz. Y ha sellado su tarde en el primero con una gran estocada, un volapie perfecto, impecable. Insisto, la estocada de la fecha y eso que estaban dos jabatos, Ponce y Castella.

Nobleza en la corrida, un par de toros se fueron a tablas pero todos se dejaron en mayor o menor medida en una fecha inolvidable con esta goyesca que comenzó con " Granada " interpretada por nuestro tenor Valeriano Lanchas, las barreras cubiertas con motivos abstractos del maestro Palletier y se intercalaron fotos de La Callas, de Placido Domingo, de Caruso, de Pavarotti, recordándonos que el arte de la música se hermana perfectamente con el del toreo, con el de la pintura.

Don Juan Bernardo Caicedo se ha echado un temporada exquisita, corta, sí, por las circunstancias ajenas a su voluntad con emociones distintas con la corrida del propio empresario, la interesantísima de Mondoñedo y hoy la de don Miguel Gutierrez. No olvidaremos las faenas del Juli, de Roca, de Bolívar, la bravía actuación de Juan de Castilla que ya parece maduro y apenas sale del cascarón, de la valentía de Robleño y Chacón. Gracias a su empuje acompañado de su hijo mayor que se ha convertido en un gran aficionado. Gracias a la afición, que con mucha sintonía con la fiesta no se desespero por las colas para llegar a la plaza, por los necesarios controles de la policía y eso sí por la falta de la bota que el alcalde nos escamoteo con alusiones impertinentes a gentes educadas que saben comportarse.

RESUMEN

Enrique Ponce, dos orejas y oreja
Sebastián Castella, oreja y silencio
Ramsés, oreja con petición de la segunda y oreja

Ponce sublima el toreo. La estocada de la tarde de Ramses y un gran Fogonero de Gutierrez , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

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