La grandeza del Santa Coloma y la hora feliz de José Arcila

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16 años después volvió a lidiarse completa una corrida de Vista Hermosa en La Santamaría y en una tarde transida de emoción por esa peculiar, emocionante , trepidante, y a veces rodeada de incertidumbre por la casta del Santa Coloma , tres toreros colombianos jugaron sus credenciales con mayor o menor fortuna ( el azar , ese juguetón e inescrutable destino como en el viaje de Ulises a Itaca , sembrado de peligros , tormentas y misterios por descifrar).

Porque abro con el elogio a la impecable presentación. Eso no se puede poner en tela de juicio y el hijo mayor de don Antonio García en cuyo recuerdo se guardó como homenaje a su memoria un minuto de silencio, honró al padre.

Y otros mérito para dos hombres, uno de plata, Ricardo Santana que estuvo enorme toda la tarde en la brega y un parsote de lujo e Hildebrando Nieto, una vara superior, de esas a la antigua, medida, justa, " echando " el palo y colocando la puya arriba "en todo lo alto " del morrillo. La suerte en su máxima expresión.

Nos entristece lo sucedido a Granerito que se repone en una clínica pero estas cosas del toro donde nos movemos entre el olé y el ay, pues pasan . Por fortuna no es nada grave. Que vuelva y pronto.

Destacó tres toros.( el lote de Arcila y un toro de David Martinez ) . Ese primero que nos devolvió la certeza de la alegría, de la nobleza, de la clase en las embestidas, el temple , pues iba " hasta allá" para poder hacer detrás de la cadera esa cimbreante media luna , de la fijeza, de la humillación. Con Alosnero confirmó David Martinez que me encantó en una serie de mano baja conjuntada, feliz, maciza y en los medios y sin abrir el hocico. Y voy a poner una pica en flandes : tuve por momentos la sensación ( solo eso, no sé si sería así o no ) de que el toro tuvo un comportamiento muy a lo Victorino por esas serias acometidas a la muleta. Que bueno que en Colombia haya esa variedad de encastes porque en ese ramillete de fuentes de bravura esta el gozo para el aficionado. Tres cuartos de espada, hay clamor en la plaza y el palco honra al toro con la vuelta al ruedo.

En el sexto hay el presentimiento ( era solo eso y nada más ), pues a la calidad de los primeros compases del toro, viene la desilusión, se viene abajo, pierde fuelle y ya no repite las embestidas. Tres naturales y el forzado. Le da cuatro por el derecho, le echa la muleta al hocico. El toro ha cambiado pues al fin y al cabo se comporta como todo ser vivo. No hay fortuna y menos premio,.

Moreno ha lidiado tres toros ( el sobrero con el hierro de Ernesto Gonzalez. La lidia se complica, suenan en uno tres avisos y se va sin recompensa. Una cosa es que se le vaya un toro vivo un toro a un torero ( no es el caso que comentamos de Moreno ) y otra que la presidencia maneje el reloj y estime que deben sonar los recados. No hubo suerte para el bogotano que brindó uno de sus toros al médico Rodrigo Rojas que le salvó la vida en agosto del año pasado tras el cornalón en Puente Piedra -.Le tocó un manso de libro y él persiguiendo al too y sin foras de igualarlo. Y un manso en ese encaste termina por sacar el genio, " la folia granadina" que diría el maestro Francisco Ayala

El triunfador de la terna, el manizaleño José Arcila salió en hombros con tres orejas en el esportón ( dos en el primero y una en el segundo ). Se llevó el lote y él puso su calidad, su sentido del temple ,la variedad para encumbrarse en su tarde y eso que nos hizo pasar un susto en el segundo con una tremenda voltereta ( muchos pensaron que el pitón le había tocado su rostro pero no fue así ), se levantó, siguió toreando y arañó la gloria. Son 10 años de alternativa y la madurez se percibe. Cómo se arrancaba su primero , con que ímpetu, prontitud y fijeza.A veces el artista necesita creerse sus sueños, realizarlos, concretarlos, poner su corazón, la pasión en lo que hace y el enrabietado torero salía como de una gesta tras las tandas como reafirmando su valía. No resultó tan vistoso como en el Festival de Manizales esos muletazos sentado en una silla pues el Santa Coloma no se lo permitíó, fue apenas un esbozo pero no la redondez de lo que una vez hiciera Rafael Gómez " El Gallo "... La estocada " de libro ", rueda el buen toro y los dos pañuelos en el antepecho del palco. Y los sueños realidad son para el espigado torero.

El cuarto, el toro con edad y seriedad de hechuras se rebosa en la muleta y se va en los vuelos. Es fijo, tiene clase y un temple natural. Bonito el remate de Arcila para dejar al toro en el caballo y es el momento de la brillantez del primer tercio con Hildebrando Nieto que vio venir como se arrancaba de bravo y galopando pero también la otra cara, la de la tragedia que por fortuna no llegó a mayores con la cogida a " Granerito" que reposa en un hospital de Bogotá. Iba herido y con una fuerte contusión en la cabeza y la herida en la pierna. Como era preciso, Arcila le baja la mano, hilvana emocionantes muletazos de sentido trazo pues " Alondro" posee esa virtud de la profundidad en las embestidas con otra cosa para destacar, la pausa para que el torero ligue. Y como va de largo. El manizaleño le ha encontrado esa piedra filosofal del toreo que es el sito para la distancia y el temple como lógica consecuencia y sigue toreando maravillosamente lo que llamamos en el toreo " cuajar un toro ".Volapie, y una oreja. Arcila entra en las grandes ligas. Ya era hora y justo premio al esfuerzo, al silencio, a la incomprensión. pero eso queda atrás, ahora a mantener y a potenciar los dones que atesora.

Hoy en La Santamaría hemos revivido épocas gloriosas del Vista Hermosa con su variedad, con sus matices pero nunca indiferencia. Eso no. Enhorabuena para el joven Ganadero Juan Carlos García que debutó con pie derecho en esta plaza bogotana que fue conquistada por su abuelo y su padre..Y estaba para certificarlo un Buendía, heredero de esa casa ganadera sevillana de la que un día partieron en rústicos cajones vacas y sementales, desde el rumoroso Guadalquivir atravesando el Atlantico, llegando al valle del Magdalena, subiendo a la Sabana y mas tarde a la sin par Mosquera. Rafael salió complacido de que los hijos, de los hijos de los hijos que llegaron a América florecieron bendecidos de bravura en estas tierras andinas tostadas por el sol y la lluvia. La fiesta se nutre con tardes como la de este domingo, el último día del segundo mes del año.

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