La alcaldesa en la puerta 5 de La Santamarìa

Mensaje de error

Deprecated function: The each() function is deprecated. This message will be suppressed on further calls en _menu_load_objects() (línea 579 de /var/www/html/sitetendidoWork/includes/menu.inc).

Claudia Lòpez ( que tras la elecciòn es la alcaldesa de TODOS los bogotanos y no de un solo sector ) optò por ponerse la camiseta del antitaurinismo y muy maja y oronda encabezò en la explanada de la Santamarìa la manifestaciòn anti taurina acompañada del séquito de palmeros de sus distintas oficinas para proclamar lo que ella llama DESINCENTIVAR la tauromaquia (SIC).

Se fue usted a la puerta 5 de la plaza en un acto de franca hostilidad y provocaciòn.

Con todos los respetos, quien esto escribe responsabiliza a la alcaldesa por eventuales ataques a los taurinos cuando se abra la temporada en La Santamarìa. Alas les ha dado a quienes siguen descalificando un ceremonial que desconocen y sobre el cual vuelcan una fraseologìa que busca atemorizar a ciudadanos pacìficos que concurren a la plaza.

Verdad, señora, que es bonita la plaza de toros que se inaugurò en 1931 en tiempos en que habìa cordura y respeto entre los políticos de la època pues el presidente Olaya invitò a ese primer dìa del 8 de febrero al expresidente Carlos E Restrepo a que asistiera a ese evento que entonces cobrò toda su dimensiòn. No fue importante que fuera de una banderìa distinta a la del jefe del Estado.

Usted se ha parado frente a la puerta 5 de la plaza y ha puesto todo su entusiasmo pretendiendo acabarnos desgranando en mi sentir un discurso alejado de la verdad y más acorde con el tipo de manifestantes que la acompañaron. Le aseguro no conseguirà acabarnos porque hay una fuerza interior en la tauromaquia, unas tradiciones, una cultura , raìces profundas pues naciò del pueblo, ese pueblo humilde en el que usted creciò hasta llegar al Externado, esas aulas de libertad de los maestros Hinestrosa, padre e hijo, de quienes, supongo, usted recibiò lecciones de ponderaciòn, de liberalidad, de respeto al otro y no exclusiòn, porque esta pràctica odiosa y perversa en el nacional-socialismo en la època del nazismo buscò eliminar a un pueblo, el judío, porque desataron su odio al distinto, al diferente, al que no pensaba o actuaba como ellos. Y cuidado, señora, con ese proceder mezquino que nos puede hacer transitar, otra vez, por caminos empedrados de violencia que los taurinos ni deseamos, ni queremos, ni prohijamos. Cuidado, señora alcaldesa.

Estos rituales que nacen en el mediterràneo se acabaràn cuando un hombre o una mujer dejen de ejercer su pleno derecho a jugarse la vida ante un toro y no haya un solo espectador que concurra para asistir a ese ceremonial.

Sabe usted, estoy seguro, que no puede prohibir las corridas pero ganas no le faltan y argucias , rodeos y leguleyadas no escasearàn en su cartera de gobernante para acosarnos.

Usted ama a una mujer y la felicito. No me atraverìa, jamàs, a descalificarla pues no tengo ningùn derecho a hacerlo y no esta en mi ser pues me formè en un hogar donde siempre respetamos la diferencia. Tengo la imperiosa obligaciòn de respetarle su inclinaciòn sexual y a desearle felicidad tras haber optado por el matrimonio civil. Pero ese respeto que parte de mi se lo pido a usted, señora, para nosotros los taurinos que actuamos bajo el amparo de la Ley y de sucesivos pronunciamientos. de la Corte Constitucional. Menos algazara y un ejercicio de gobierno en favor de los seres humanos a quienes usted prometiò hacerles su diario vivir mas amable para su seguridad, la movilidad, el empleo, el goce y disfrute de la ciudad sin morir en el intento ante el acecho de los delincuentes.

Creame, distinguida alcaldesa, que los taurinos no somos ni asesinos ni maltratadores. Usted no tiene idea del respeto que practicamos con ese ser mìtico que es el toro pero usted parece no estar por la labor de escuchar o de participar en un civilizado debate para exponerle nuestras cuitas y razones. Cuidado con el pensamiento ùnico. Por ahì no estamos dispuestos a transitar, estimada y distinguida alcaldesa.

Y permítame, con su licencia, recordarle a Cervantes : La libertad que define en El Quijote: “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre, por la libertad así como por la honra se puede y se debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venirle a los hombres”.

Categoria: