Inmenso Bolìvar, sublime Ferrera y dos grandes toros de Juan Bernardo en Manizales

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( La foto es de Farley Betancourt con un Bolivar en hombros bañado su rostro de la felicidad que brinda lo bien hecho y " arrematao" que decìa El Guerra ))

Juan Bernardo ha echado en Manizales una corrida muy bien presentada con dos toros de nota altìsima, el primero de Ferrera y el sexto de Bolivar y si me apuran en tercer lugar el primero del colombiano.

Un entradòn una vez mas en tarde apacible, amago de lluvia que no cuajò. Y ese gesto de la bandera de Caldas vestida con sus tres colores en globos preciosos que se agitaron en las manos del tendido joven que fue una momento muy hermoso.Felicitaciones queridos amigos.

Quizás en algunos toros uno pudiera poner una peguita : que les faltò finales pero la clase rondò la tarde y eso en una ganaderìa es màs que apreciable y destacable. Y como se deslizaban en la muleta.

Es preciso anotar que la faena de Ferrera al primero ( que no colofonò con la espada ) fue de un sabor añejo, de esas torerias en sepia que uno encuentra en tardes silenciosas en una revista en la biblioteca taurina y que el extremeño ha revivido como en una película en blanco y negro. De otro tiempo.. Esas verònicas ganando terreno, la media belmontina adosado el capote a la cintura, esos andares, esos muletazos largos y sentidos por ambos pitones.

Fue tal la magia que vivimos que se oyò el pasodoble " Feria de Manziales " con respeto y admiraciòn en honor del torero como se oye un himno sagrado ( que lo es ).

Es un placer encontrar a un torero ( señores, ya no banderillea ) que nos devuelve al territorio de los sueños, al de las utopìas. Esos compases, esa sinfonìa de colores en el toreo de Ferrera Hubo instantes en que sentì el quejìo del flamenco, arrebatado por soleares. Esos lances donde el vuelo del capote parecìa subir a los altares y en la muleta el trazo perfecto. Era un sueño del que despertè cuando fallò con la espada y se esfumaron los trofeos. Pero el embrujo me persigue a la hora en que escribo estas lineas transido de emociòn.

Su segundo se lesionò los cuartos delanteros, la gente presionò el cambio, el palco se aferrò al reglamento, vinieron los pitidos y solo quedò ese Ferrera del primero con la suavidad y caricia de su toreo.

" He hecho lo que he podido", dijo humildemente Antonio. Yo dirìa que mas que eso. fue una obra de arte devuelta en el tiempo de la mejor tauromaquia.

CASTELLA

Siempre entregado, el francès se encontrò con el primero, dormidito que era preciso apurarle. Gazapeaba, se paraba. Y esos atisbos de faena se diluyeron.......Su segundo, toro bajito, de hechuras finas, tuvo movilidad pero salìa de la muleta distraìdo. No rematò esta vez el frances esos triunfos de otras tardes.

BOLIVAR

Capitulo aparte merece el colombiano que pudo cortar la oreja del primero pero marrò con los aceros. Dos largas de rodillas, luego el toro tras la vara de Clovis huyò.

Toro noble. Comenzò con la muleta con un ajustadìsimo cambio por la espalda...Al tercer pase el toro salìa distraìdo. El toro no estaba a gusto en las afueras. Ay, la espada....

Pero lo grande vino en el sexto. "Velero" fue un toro, bajito, bien hecho, fiel compañero de ese momento dulce del vallecaucano.

De rodillas dio seis muletazos de trazo profundo por el pitòn derecho. En pie, lo cita de largo. Le perdìa pasos cuando era menester y los ganaba en otro momento entendiendo la lidia, esos secretos que ha atesorado el del Valle en 12 años de alternativa.. Que sitio tiene, como fue tejiendo una emocionante faena por ambos pitones, esa muleta por abajo y casi " perdido" en el ruedo, quiero decir que no era èl el que toreaba sino su espìritu . Una faena evanescente, preciosa, de rasgos superiores. Faroles, forzados de pecho, trincherillas, un quiquiriqui casi de guiño a la gracia si uno puede hablar asì cuando se juega la vida un torero.

Embestida templada del toro y temple en la muleta por esa colocaciòn envidiable. A pie junto dio un par de muletazos y luego 9 naturales hilvanados, de factura, de gozo torero.

Y rematò con una estocada de libro. LAS DOS OREJAS, LA OVACIÒN, la aclamada vuelta al ruedo, las dos orejas. Habìa conseguido , por fin, un triunfo sonoro con uno de los dos buenos toreros de la corrida.

Ferrera es el sueño, Bolivar la toreria perfumada.

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