En homenaje a Camino :El toreo es una escuela de vida

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Paco Camino es hoy un referente, un faro , una guía para quien quiera ser torero. Amó al Santa Coloma y parte de sus éxitos están construidos en este encaste. El llamado "Niño sabio de Camas" toreaba con un clasicismo insuperable y las plazas colombianas tuvieron el privilegio de verle y apreciar en toa su dimensión sus enormes condiciones.

La Universidad San Pablo de Madrid fue el escenario del homenaje al torero de Camas. Javier Pérez Gazliacho, expresó sobre lo valores que encarna la tauromaquia: “El toreo es una escuela de vida. En el ruedo se produce una metáfora de todo lo que una persona puede vivir en su día a día como el miedo, el fracaso, el éxito, la capacidad de decisión, el esfuerzo, etc”.

En el acto académico, el maestro dejó otra lección : “Quiero agradecer este cariñoso homenaje. Hay gente que ha dicho que no he querido, a mí me han dado por todos lados pero lo único que puedo decir es que he tenido una afición desmedida, mucha más que otros toreros de mi época, porque mientras ellos estaban charlando en el callejón durante mi toro yo estaba en el burladero durante el suyo, siempre pendiente como debe estar un torero en la plaza. No necesitaba que nadie me dijera que me tenía que arrimar, lo hacía cuando lo veía oportuno. He sido un buen torero porque me he fijado mucho en el toro y he vivido para el toro. Gracias por todo”.

El escritor Carlos Abella recorrió la personalidad del homenajeado : “Hace 25 años tuve el privilegio de escribir la biografía de Paco Camino. En largas conversaciones me habló de su amistad con Diego Puerta y con El Viti. Pude descubrir que, tras Manolete, fue el gran consentido de La México y todo un ídolo en el país. Camino ha pasado a la historia del toreo por reinventar la chicuelina, por ser un muletero muy poderoso, por tener un sentido del adorno justo: el pase de la firma, el trincherazo, el cambio de mano y el desplante. Demostró tener una cabeza privilegiada. Además, fue el torero que más despacio ha matado de su época y de muchas épocas. Tuvo su carácter rebelde, como cuando se quedó fuera de San Isidro y mató siete toros en la Beneficencia cortando ocho orejas. Entre todos los méritos conseguidos en su vida torera, destaca que es el segundo torero que más puertas grandes de Las Ventas ha conseguido en su historia”.

Y con ese rigor de quien escribió la biografía del torero de Camas contó esta anécdota maravillosa : “Le pregunté por qué había vuelto a torear tras la grave cornada de Aranjuez y me contestó: porque no quiero que la historia del toreo diga que Paco Camino se retiró después de una cornada. La historia del toreo no dice eso, lo has conseguido Paco”.

El premio Joaquin Vidal en recuerdo del gran cronista de El Pais se puso en valor lo que el eximio periodista escribió de Camino : “Torea tan bien que sólo él es capaz de torear mejor la próxima vez”.

El jurado del Premio Nacional Universitario de Tauromaquia Joaquín Vidal, en su edición número XIV, otorga esta prestigioso galardón al diestro Paco Camino, por considerarlo una “figura descomunal” y una “leyenda viva de la tauromaquia del siglo XX, quien por méritos propios y por su indiscutido concepto puro y ortodoxo del toreo, está considerado como uno de los mejores toreros del arte de Cuchares”.

Paco Camino, que recibió el apelativo de ‘Niño Sabio de Camas’, fue uno de los diestros más destacados en las décadas de los años 60 y 70. Tomó la alternativa en Valencia el 17 de marzo de 1959, con Jaime Ostos como padrino, y con Mondeño como testigo. Durante veinte años estuvo en primera línea del escalafón y gozó del reconocimiento de los más puros aficionados. Actuó más de cincuenta tardes en la plaza madrileña de Las Ventas, donde cortó 48 orejas y salió doce veces a hombros por la puerta grande.

En 1970 fue protagonista de uno de los grandes acontecimientos de la tauromaquia moderna. El 4 de junio se encerró en la plaza madrileña con siete toros en la corrida de la Beneficencia. Cortó ocho orejas, y el festejo pasó a la historia como uno de los más completos y triunfales de un matador de toros en la primera plaza del mundo.

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