El maestro Cáceres cumpliría hoy 84 años

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( Foto del archivo del maestro de Honda que es un compendio de elegancia, bien hacer y toreria. Qué figura !!!!! )

Vio las primeras luces en Honda , la ciudad a la vera de nuestro río mayor , " El Magdalena " , se hizo torero en Manizales , ciudad de grandes y tormentosas tardes, incluido el corte rabioso de coleta que luego rectificaría, sus cenizas reposan en su hermosa catedral y el recuerdo de su aroma torero se respira en la monumental. Los viejos aficionados no paran de contar al calor de un "tinto" (café negro) historias del espigado joven de piel canela y ojos tristes que llegó un día a la lejana Manizales para soñar el toreo.

Tomó la alternativa en Sevilla , de manos de Antonio Bienvenida, como testigo actuó José Martorell, el 30 de septiembre de 1956 en la Plaza de la Real Maestranza de Sevilla. Alternó frecuentemente entre América y España con Luis Miguel Dominguín, Antonio Ordóñez, Palomo Linares, José Mari Manzanares y Curro Girón, entre otros.

Triunfó en Lima,( en Acho salió en hombros ) , en México,en Venezuela, en Ecuador, en Francia y en plazas españolas y nos dejó " la cacerina" esa manera sutil de llevar el toro al caballo que en el maestro tenía su ello inconfundible. Era un notable capotero, elegante con la muleta pero con la espada perdió muchos trofeos.

Pepe Cáceres, empezó su vida de torero con el nombre artístico de Joselito Eslava, llegó a España en 1955 y debutó en la plaza de toros de Málaga, formando terna con Juan Antonio Romero y José González Limeño.

Hoy estaría en su finca cuidando sus toros, mirando las notas de tienta y preparando las próximas corridas, leyendo en las madrugadas biografías o novelas, conversando con su " hermano mayor" , don José Joaquin Quintero , acariciando a sus nietos y contemplando a su hija Adriana , seguramente conversando sobre el día a día de esta trágica y esperanzada Colombia, o un libro ya leído o una pelicula vista, esta hija una de sus querencias y a ese jóven apuesto, de facciones finas y trato comedido , Sebastian ,( cuando murió el maestro, el chico era llevado aun en brazos por don Pepe ) que hoy ultima los detalles de la película que realizó para honrar al aquilatado progenitor que murió un caluroso agosto en Bogotá victima de una cornada ( " era mortal de necesidad " ) , me dijo el médico que lo atendió en Sogamoso, cornada propinada por el toro que cumplió , comoha señalado el maestro de Zamora Andrés Vázquez con su cometido de herir. Ese toro que pasó a la historia como "Monin" se nos llevó a nuestro más grande torero hasta que apareció César Rincón.

Su hija Adriana nos describe en este perfil al padre , al amoroso papá que se jugaba la vida y la perdió una tarde, un 20 de julio, en la bulliciosa " Pradera " , la ciudad del " sol y del acero " :

Hoy se conmemoran los 85 años del natalicio de José Eslava, , de Joselito Esllava, del gran Pepe Cáceres.

-“Hablarle hoy a una generación que difícilmente entiende lo que es el mundo del toro y hacerlo sobre un hombre que hace veinte años entregó su vida en una pequeña plaza, aún cuando era la máxima figura… no es tarea fácil.

Cómo explicar, en pleno siglo XXI, que existe un arte donde la pasión es el cimiento, en el cual la fuerza bruta de una bestia se entreteje, en un lenguaje único, con los silencios de un hombre que busca descifrar, entender, enamorar y llevarla a la gloria, siendo rodeados por un público que es tan sólo un espectador de esa intimidad irrepetible, inquebrantable y mítica.

Y trataré de hacerlo porque quienes venimos con estos genes en el cuerpo, tarde o temprano nos mueven el alma, y nos vemos en el compromiso de hacer entender, que más allá de un simple espectáculo, brutal para algunos, es una forma de expresión del arte, de sacar en un ruedo lo que otros en un papel, en un lienzo o en una partitura.

Ser torero, es ser de una casta distinta… Poder vestir como el más delicado de los bailarines y tener el valor del más grande guerrero, pero a la vez, poseer la inteligencia de un sabio para entender, a través de una mirada, la realidad del encaste que espera tenga su mejor amigo, el toro.

Un torero es distinto, porque todo ser humano le huye a la muerte, pero él no. Él juega con la muerte, para amar la vida. La muerte es su constante, su compañera, el peligro es su lenguaje; y es que ese llamado lo lleva muy dentro y nada diferente a estar frente a un toro, es capaz de acallarlo. No es el peligro por sí mismo, es el resultado de enfrentar un animal de 500 kilos, único e irrepetible, al cual ante todo sobre todo se le respeta, se le ama y se busca inmortalizar.

Porque la lidia es eso, un acople perfecto, es poder descifrar el torero los genes que cuidadosamente por generaciones ha buscado el ganadero, para en unos pocos minutos permitir que esa casta, la del toro y la del torero, transformen una lucha irracional en un dialogo perfecto, una perfecta armonía, uno solo, toro y torero…

Y difícilmente podría conocer a un hombre con tanta pasión por este mundo como lo fue mi padre Pepe Cáceres.

Un gran soñador, que siendo muy niño en las calles empedradas de Honda, imaginó torear en España y lo logró: En la Real Maestranza de Caballería en Sevilla, por primera vez un torero colombiano tomó la alternativa.

Con la suficiente tenacidad como para entablillar sus infantiles piernas para que no se doblaran sus rodillas y poder permanecer frente al toro, aprendiendo a dominarse a si mismo y venciendo sus miedos.

Dueño de una elegancia, señorío y gallardía que despertaba admiración y respeto por donde pasaba, dentro y fuera de los ruedos; con un corazón generoso que siempre estuvo presto a torear para ayudar a trasformar realidades económicas dolorosas de quienes buscaban su apoyo; con una disciplina férrea, que le permitió a los 53 años un estado físico sólo comparable con el de un joven soldado que se prepara para la guerra; con la honestidad suficiente para vestirse de luces, por última vez, con el mismo compromiso, ilusión y entrega, que cuando lo hizo como novillero; con el desprendimiento suficiente para enseñar a los que venían atrás, todo lo que con sangre, lágrimas y cornadas, él había aprendido…

Un creador, porque a fuerza de muchas horas de tener el capote entre sus manos, de acariciarlo, de dominarlo, de fundirse en él siendo uno solo, gestó lo que únicamente un maestro es capaz: Crear donde al parecer ya todo esta creado; así nació la cacerina, el lance del Maestro de América.

Y ése, José Eslava Cáceres, fue mi padre.

El que siempre añoraré, y echaré de menos no haber conocido y disfrutado…. La vida misma no lo permitió”.

Gracias Adriana.

Hoy recordamos a ese venerable maestro del toreo, nacido en Colombia,que cumpliría en esta fecha 85 años...

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