Y los sueños , sueños son, encarnados en Manzanares en Sevilla

"""Defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera ,,,,""""

Mario Benedetti nos invita fervientemente a defender la alegría como un derecho. Es la sensaciòn que siento al salir de la Maestranza y que mi alma haya podido percibir la enorme belleza del toreo de Josè Marìa Manzanares en la que quizás sea su màs rotunda faena en la temporada y no solo en Sevilla con un gran quinto de Juan Pedro Domecq ,precioso de hechuras, largo, bajo, con una enorme calidad, bravo, con embestida humillada, empujando con el hocico , fijo pronto . Como lo enganchaba " alante " el alicantino, que suavidad en esas muñecas, muletazos largos, detràs de la cadera por ambos pitones. Le dio los tiempos, no lo agobiò. Soberbio en la concepciòn de la lidia, los cambios de mano, las trincherillas y los forzados a la hombrera contraria. Hecho para embestir, le dio todas las opciones para que el torero se ganara la Puerta del Príncipe (habìa cortado la oreja del segundo )....Cuando se puso de rodillas para un molinete, trastabillò, se cayò y el toro lo alcanzò lanzandolo por los aires en angustiosos segundos. Por fortuna, nada a mayores..

Se llevò el toro a toriles, intentò matar recibiendo y !!zaz !!, el fallo con la espada, y cuando remataba con el descabello, el segundo aviso. Eso sì, aplausos al toro en el arrastre y una aclamada vuelta al ruedo. Quedò el aroma del mejor Manzanares, de que esa solidez respaldada por una estètica envidiable nos hace soñar. El toreo como una de las artes mayores.

En su primero, otro buen toro sin llegar a las cotas del quinto. Dejò Manzanares un tercio de capa por verònicas, impresionante y en un quite de tres chicuelinas de mano baja a la manera de su ilustre padre a quien tanto quiso La Maestranza. ( antiguamente se llamaba el quite de la escoba por como barre el torero en el embroque en ese lance ). El toro con buena condiciòn quiso màs que pudo. Se encontrò el toro con un artista de una naturalidad y frescura exultantes, sintiendo con hondura el toreo. Matò de gran estocada, pidieron la segunda pero el palco solo otorgò una.

A Morante le cantamos y con toda razòn esas virtudes del torero de arte pero olvidamos y nos lo recordò el de La Puebla,que ese arte sin tècnica no seria posible. Y en su primero aplicò fòrmulas de un torero decantado, sabedor del oficio. Toro con la cara suelta y lo que se vio en el caballo con esa cara arriba lo repitiò en la muleta. Aunque tuvo un fondo de bravura no terminò de rematar. Aplausos para el torero.

En el cuarto nos sorprendiò nada mas salir el toro echándose el capote como el lance del Bu pero èl dejò caer parte de la capichuela en el hombro izquierdo y dio una especie de gaonera.Un tìpico improntus.El toro màs pesado del encierro ( 606 kilos ) no tenìa motor para aguantar esa carroceria, se fue viniendo abajo a mas que en ese momento una racha de viento clausurò toda posibilidad de faena. Saludo desde el tercio.

CADAVAL

Digna alternativa, padrino de campanillas (Morante ), testigo de honor, Manzanares. El hijo de Cèsar , uno de los "Morancos " atesora personalidad. Està logicamente saliendo del cascaron y el tiempo dirà si puede decir algo en este mundo tan esquivo pero apasionante. Pudo cortar la oreja del sexto un buen toro pero la faena resultò irregular y descompensada por la inexperiencia pero con un concepto apetecible y sevillano del toreo.

RESUMEN
Toros de Juan Pedro Domecq con un toro superior ese quinto.
Morante, ovaciòn en sus dos
Manzanares, una y vuelta al ruedo.
Cadaval, palmas y vuelta al ruedo.

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