TAUROMAQUIA. Alcalino.- Los mexicanos, a la altura

El cierre de temporada en España le ha dado, por fin, ocasiones de lucimiento a nuestra representación por aquellas plazas. Hablamos, por supuesto, de los hermanos Adame y de Leo Valadez, hidrocálidos todos ellos. Y de sus logros toreros en Salamanca, Logroño y Madrid, dos buenas plazas de segunda y la basílica mayor en su feria de otoño.

Leo Valadez. Vaya por delante que, a las puertas de la alternativa, marcha tercero en el escalafón novilleril. Solamente por detrás de Jesús Enrique Colombo –la sensación venezolana—y el hispano Toñete. Ha participado Leo en 23 festejos –Colombo lleva 33—y cortado 20 orejas, en plazas de segunda cinco y 15 en cosos de tercera. Lo interesante es que su campaña ha ido a más, y en Madrid, el miércoles pasado, estuvo por encima de dos fuertes utreros de El Ventorrillo. Precisamente en Las Ventas, donde su actuación isidril fuera bastante cuestionada. Esta vez rivalizó en quites con sus alternantes –Colombo y Carlos Ochoa, una de las esperanzas locales--, y se plantó muy firme ante un novillo que se lesionó una pata nada más iniciada la faena, y un segundo geniudo y listo, con el que entusiasmó al público porque se arrimó y le pudo sin detrimento de su buen corte torero. Lástima de bajonazo. Pero la crítica habla de un torero ya hecho y listo para el doctorado.

Previamente, el de Aguascalientes había cortado par de apéndices en Arganda del Rey (el 11 de septiembre), y otros tantos en Salamanca (el 18). Y el jueves en Arnedo, con mal lote, confirmó su exacto punto de sazón. La alternativa, en plena feria de El Pilar, la recibirá de Joselito Adame el próximo viernes 10 con toros de Fuente Ymbro y José Garrido de testigo. Hace tres generaciones –desde 1928-- que un espada mexicano no doctora en España a un coterráneo. Y Zaragoza, como Barcelona entonces, es plaza de primera.

Joselito, también al alza. Un cintillo del crítico Marcos Sanchidrián, comentando su actuación del jueves pasado en Madrid, lo sintetiza: “Madurez: Más allá de la vuelta al ruedo, Adame dejó muestras de su renovada tauromaquia y su impronta de torero grande” (Mundotoro, 28 de septiembre). José Guadalupe Adame Montoya igualaba a Carlos Vera “Cañitas” como el matador mexicano con mayor número de actuaciones en el coso de Las Ventas, 14 ya. Y estuvo tan en su sitio con los dos galanes de Fuente Ymbro que en suerte le tocaron que incluso suscitó algunos pititos de los puristas por supuesta apelación al “pico” famoso, cuando lo que en realidad hacía era torear con desmayo y ligazón incuestionables a un animal con tendencia a rajarse y más codicioso que enclasado, no fácil. Lo hizo igual de bien por uno y otro pitón, sobresaliendo sus precisos y mandones naturales, y solamente la estocada, ligeramente desprendida, impidió que paseara la oreja del bicho. El mismo cronista sentenciaría: “Hubo relajo y naturalidad en muletazos de extraordinario aire. Hubo firmeza al natural y dos cambios de mano de cartel. El cierre rodilla en tierra mereció mayor premio. El presidente y parte del público se agarraron a que la espada quedó un punto baja para no concederle una oreja en reconocimiento a una labor que la mereció”.

Nada tiene que ver tan reconocida densidad torera –que comparte lo más granado de la crítica hispana—con la escasa veintena de festejos que Joselito lleva toreadas por allá en el presente año, y que hasta este fin de semana lo situaban en el puesto 26 del escalafón mayor, con 16 orejas cortadas, tres de ellas en cosos de primera. En Septiembre pisó las arenas de Palencia, Salamanca –donde el mero día 16 compartió el triunfo con su hermano Luis David, con una oreja ambos, alternando con Javier Castaño y Alejandro Marcos, toros de Puerto de San Lorenzo--; luego, el 22, topó en Logroño con un encierro flojísimo de Zalduendo y fue el mejor de la terna, saludando dos ovaciones. Vendría enseguida la referida y excelente actuación madrileña del jueves 28, cuarta de la feria de Otoño, con Morenito de Aranda y Román, que se llevó la única oreja de la tarde porque se plantó de verdad con el mejor del hato de Antonio Gallardo, cumpliendo a cabalidad su papel de “revelación del año”, un tanto a la manera de López Simón en 2015, es decir, sin asomo de clase pero con sincera entrega, aderezado todo con aparatosa voltereta final.

Y veremos qué ocurre en Zaragoza con Joselito –y con Leo Valadez, su ahijado--, allí donde el año anterior a punto estuvo José de abrir la puerta grande del coso de la calle Pignatelli.

Luis David Adame. Hasta el sábado había participado en solamente nueve festejos y ocupaba el puesto 44 entre los matadores. Para mayor escarnio –porque la cifra es francamente ridícula--, en todos ellos tocó pelo, con excepción de Madrid el viernes último. Eso sí, a diferencia de su hermano, ha podido compartir cartel con la gente mayor del escalafón –los Roca Rey, Talavante, Juli, Ponce, que llevan toreadas 54, 46, 40 y 40 corridas, respectivamente--. La gran novedad es que en tres ocasiones, partió plaza al lado del propio Joselito, y también a él, como a los otros, le puso las peras a veinticinco (ocurrió ese triple choque fraterno en Saint Vincent Tyrosse, Fr, San Sebastián y Salamanca). Lleva cortadas 19 orejas –par de ellas en sus únicas dos presentaciones en cosos de primera--. En la Semana Grande de San Sebastián suya fue la Concha de Oro, trofeo al triunfador de la feria. En Palencia salió en hombros al lado de El Juli y Rica Rey (01.09); en Logroño tampoco fue menos que sus alternantes, Ponce y Garrido, en tarde de una oreja para cada cual (20.09). Y en Salamanca a punto estuvo de abrir la puerta grande, impidiéndoselo un espadazo defectuoso que dejó en vuelta al ruedo el premio a su faena de presentación, con un buen mozo de El Puerto de San Lorenzo (16.09).

En Madrid, el viernes 29, confirmaba alternativa. Como no pudo comparecer el padrino anunciado, Antonio Ferrera –convaleciente--, la cesión de trastos corrió a cargo de Sebastián Castella, mismo confirmante en Las Ventas de su hermano mayor (25.05.2011). Castella topó con un lote imposible. Pero el segundo espada, el murciano Paco Ureña, está resultando –con Enrique Ponce, y guardadas las proporciones—el favorito universal. Como el valenciano, pasea orejas en todas las plazas, sin importar mucho el contenido ni el remate de sus faenas, siempre premiosas pero, eso sí, muy “sentidas y entregadas” a decir de la crítica, a la que tiene en un puño. En Madrid ocurrió de nuevo –oreja del primero tras estocada caída; voltereta, aviso y aclamación en el otro--. Y no se diga más.
El confirmante. En contraste, Luis David se enfrentó, sin deberla ni temerla, con la hostilidad de un sector no ya intransigente sino directamente reventador, que contagió al resto y dejó en el limbo su buena faena a “Esparraguero”, el de la ceremonia, ejemplar muy asequible al que el mexicano toreó con asentamiento y temple, luego de un principio de faena ajustadísimo –péndulo en los medios, repetido a conciencia--. Jorge Arturo Díaz Reyes –el crítico colombiano, presente en Las Ventas—no se lo explica: “Faena corta, completa y estocada total, bien ejecutada, aunque desprendida. Que le pitaron. Cuántas puertas grandes, y hasta trofeos de feria he visto aquí mismo tras espadazos así.”

Sigamos leyendo a Díaz Reyes: “Sin dolerse le salió al sexto, más enfibrado: verónicas rítmicas y, entre las aplaudidas varas de Oscar Bernal, un gran quite por gaoneras y revolera. Brindis al padre y comienzo de rodillas en el que al cuarto giro el pitón le rozó la mejilla. De pie se fajó mucho, ligando las embestidas a trapo planchado, buscando el cruce al pitón contrario y rematando a tiempo. Capeínas, molinetes y un desplante de rodillas. Al final se pasó las puntas por la piel en cinco bernadinas apretadísimas y el clamor ahogó el encono. Pinchó dos veces, clavó tres cuartos de acero y saludó una ovación ganada a ley. Así contestan los toreros.”

Hay pleno acuerdo entre esta versión y la de Mundotoro.com: “Bajo, hondo y con la cara hacia adelante, muy ofensivo, pero bien hecho fue el sexto. Desde el saludo, Luis David Adame ya mostró su predisposición, y se mostró también muy firme en el quite. Faena de mucha determinación y firmeza. Se hundió mucho en la arena por ambos pitones, especialmente por el pitón izquierdo. Después el toro perdió empuje, pero siempre tuvo recorrido y fondo. Por el derecho, el mexicano le cogió el sitio siempre y cuando el animal se quedaba a mitad del muletazo lo resolvía por la espalda. Una faena de fluidez y continuidad, muy ligada y con estructura. Tras unas apretadas bernadinas, de acertar con la espada, le hubiera cortado una oreja, pero hasta el tercer envite la espada no entró. Faena impropia de un torero que no tiene un año de alternativa por la solidez que demostró. Una actuación de mucho peso y sobre todo, de fondo. Ovación tras aviso.”

Pero si no afloja en la plaza grande, tampoco en las otras. El sábado, en la de Zafra, con zalduendos y al lado de los dos jóvenes hispanos con mayor proyección –José Garrido, en sustitución de Ponce, y Ginés Marín--, volvió a su sana costumbre de abrir puertas grandes, previo corte de tres orejas.

Lo que viene. Zaragoza trae, para nuestros paisanos, el cerrojo de la temporada 2017. A la referida alternativa de Leo Valadez a manos de Joselito Adame, el día 10, la precederá Luis David el domingo 8, en terna con David Mora y Román, toros franceses de Robert Margé. Tiene miga la cosa.

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