Talavante, cumbre sin espada; puerta grande de Morante y Gines en Almeria

Alejandro Talavante dibujò la mas bella y rotunda faena de la tarde en la feria de Almeria al armònico,bravo, humillado y entregado "Cacareo"· pero lo emborronò con la espada. Morante saliò por la puerta grande afeado por un bajonazo al segundo por el que le concedieron la oreja que le facilitò ese honor. Gines Marin cortò las dos orejas del sexto por un largo y emotivo trasteo que colofonò con un estocadòn. El toro mereciò los honores de la vuelta al ruedo.

Màs ded media entrada en la plaza construida en 1888.

La corrida de Nùñez del Cuvillo sin màcula por presentaciòn, se dejò mucho con toros importantes y un variado juego.

Talavante en el quinto desatò la locura con manojos de naturales, derechazos, cambios de mano e improvisaciones en la cara del toro con ese ejemplar a mas y embistiendo en los medios. Como tomaba la muleta, como seguìa sus vuelos. Ajustadas bernadinas y un monumental pase de pecho-....!!!!!pero , ay, la espada!!!!

Se embriagò toreando. Como acompañò los trazos con la barbilla en el pecho, rota la cintura . Una oreja que eran dos. Al toro en el arrastre se le despidiò con una larga ovaciòn.

Con su primero estuvo firme y asentado con un toro obediente, pronto y con celo que tuvo mucha emociòn para los tendidos. Usò el Tala lo toques fuertes y se le notaba ganoso y predispuesto.con ese exigente y encastado toro. Pincha, metisaca horroroso y otra caída y perpendicular y al final el golpe de descabello....Todo se fue al traste.

Morante estuvo animado, con esas pinturas con el capote, entendiendo las embestidas de sus dos toros, dejando pinceladas de arte con la muleta.

Con el primero, un toro bien hecho, bajo, noble, Morante estuvo muy tècnico sin abandonar la estètica pero al toro le faltaba raza y fuerza.

Con el segundo, un colorao, esas verónicas morantianas de pellizco. Noble pero soso con un puntito de mansedumbre. Un bajonazo, le conceden la oreja y como cortò la del primero, puerta grande devaluada para un torero inmenso que no necesita de esos innecesario regalos de los palcos.

Personalidad tiene el joven Gines Marìn que estando entre dos monstruos se sobrepuso, sacò personalidad y especialmente en el segundo estuvo variado desde esa larga cambiada de rodillas hasta el estoconazo que le valieron las dos orejas y la vuelta al ruedo a ese gran toro que siempre fue a mas ,que obedeciò mucho a los toques, que galopaba y metìa la cara en los engaños. El toro fue una màquina de embestir y bien. Y el chico se " desatò" importandole poco lo encumbrado de sus dos compañeros de paseìllo y èl a lo suyo.En el primero cortò una oreja, los aficionados pidieron dos y como no hubo tal lo obligaron a dar una segunda vuelta al ruedo.

Gran tarde de toros en una ciudad que este sàbado le rinde tributo a su patrona la virgen del mar que es venerada desde comienzos del siglo XVI.

RESUMEN

Mas de media entrada en Almeria.

Corrida manejable de Nùñez del Cuvillo

Morante de la Puebla, oreja y oreja;

Alejandro Talavante, ovación con saludos y oreja;

Ginés Marín, oreja con petición de la segunda y dos vueltas al ruedo y dos orejas.

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