Simón Casas y Sancho Dávila: El problema no son los antis: Es la incapacidad de adecuar la fiesta a la sociedad que la nutre

Simón Casas es un hombre polémico pero nadie puede negarle a estas alturas que en su ideario lleva razón en muchísimos aspectos... Un botón de muestra : "La sociedad se transforma y la tauromaquia no puede estar disociada de ella y debe cambiar, sin perder su identidad, su médula, su ADN, debe actualizarse, debe ponerse al día con lo que piensa la calle "..., sostiene el empresario francés.

La fiesta se ha separado de los gustos de la sociedad, añade el ganadero Sancho Dávila. La fiesta es temerosa de los cambios. La gente va a los toros lógicamente pensando en la faena del torero pero no va nadie con la ilusión de perdonarle la vida a un toro. Este año me indultaron un toro porque el presidente lo determinó. Es mejor perdonarle la vida a este animal por su comportamiento. Es el único al que se le perdona la vida por su comportamiento lo que no ocurre con el pollo, con el cerdo, con el cordero por más bello que sea..."No nos quedemos cortos....Si le perdonamos la vida a 40 toros en una temporada....qué pasa ? Se pregunta...Si no vale como semental, pues no vale para el ganadero y se toman las medidas pertinentes para que no procree.....pero se indultó, agrega..

Volvemos al mandamás de la plaza de Madrid en su conversación con Ängel Berlanga :

“La crisis ya no es la económica, ni siquiera la de los antitaurinos; si hay una crisis -y la hay-, es interna del sector, que debe tomar conciencia de una idea: lo que no evoluciona, desaparece. Debemos trabajar empresarios, ganaderos, toreros -los de arriba y los de abajo-, subalternos… todos juntos para crear un nuevo modelo económico de producción de la Fiesta. Debemos rectificar muchas de las incoherencias de los reglamentos, que están totalmente obsoletos. Hay que respetar la ética fundamental de la Fiesta, pero adaptándonos a los tiempos. ¿Qué hubiera sido del toreo sin la incorporación del peto? Seguramente, hubiese desaparecido.

La Tauromaquia es cultura y es arte, pero es el único arte y cultura que no goza de subvenciones; y aunque no las queremos, necesitamos dinero no para especular, sino para poder plantar cara a los retos del futuro”.

En torno al concepto de especulación, tan ligado siempre por los aficionados al empresariado taurino, puntualiza: “Yo nunca especulé: llevo toda mi vida trabajando y tengo simplemente un buen piso en Madrid; no tengo mayor riqueza ni patrimonio ni me importa tenerlo, nunca he buscado enriquecerme con la Fiesta, vivo bien, estoy feliz y con eso me basta”.

LO HABIA DICHO FELIPE NEGRET: O cambiamos o nos cambian los ignorantes...

Y CASAS REMATA LA FAENA DE ESTE ANGUSTIOSO LLAMADO :

No podemos esperar a que la revolución que necesita la Fiesta venga desde fuera o la propicien los políticos. Somos nosotros, desde dentro, los que debemos posicionar al toreo de cara al futuro en el ámbito social, que ése sí evoluciona. Si la sociedad se transforma y la Tauromaquia no lo hace, llegará un momento en que la fractura será irreductible. Si me queda algo por hacer, es intentar contribuir a que abramos los ojos y tomemos las medidas necesarias. Y son muchas las que urge tomar”.

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