Se abre un nuevo tiempo en el rejoneo con Ventura en solitario en Madrid

Tiene 20 caballos listos entre ellos a dos estrellas ( de primer nivel , si cabe la redundancia ) " Sueño " y "Nazarì", diversidad de encastes incluido un Miura infrecuente en el toreo a caballo.

Diego Ventura hace una fuerte apuesta para lo que èl estima es una manera de darle un giro al toreo a la jineta, al del presente y al del futuro.

Está preparado. No quedaba duda alguna a tenor de la temporada que se viene marcando. Quizá –y ya es decir- la más redonda y deslumbrante de su ya de por sí deslumbrante vida artística. Pero el mes de septiembre que se ha marcò Diego Ventura le declara en plenitud de todo para lo que le viene de inmediato: la tarde más importante de su vida. Ha toreado once corridas y ha cosechado diez puertas grandes. Con un matiz a tener en cuenta: el único día que salió a pie fue el de Albacete, cuando la corrida se terminó antes de tiempo como consecuencia de la lluvia. Y aunque el dato es muy relevante, no es sólo el valor del dato lo que cuenta, sino lo que él significa y el montón de faenas grandes –muy grandes, algunas- que hay tras él. Hoy rubricó todo ello en Pozoblanco, en una tarde en la línea de ambición, de capacidad, de seguridad, de recursos, de imaginación para hacer de la improvisación un puro espectáculo, de solvencia y de tantas cosas más.

Y esa fecha es este sàbado 6 de octubre en la calle de Alcalà en la plaza màs importante del orbe taurino , Las Ventas.

Una corrida para la que Diego Ventura cerrò la última fase de su preparación. “No tengo ni un segundo de tregua, no puedo tenerlo. Llevo días encerrado en el campo como un monje. Montando, toreando vacas, corriendo, poniéndome a tope físicamente porque también en este sentido me va a exigir mucho la corrida. Casi ni veo a mi familia y todo es torear y estar a punto. La responsabilidad, la presión y la ilusión por responder a la expectación son muchas y me obsesiona no defraudar”, confiesa el rejoneador. Que, por cierto, ha aprovechado la presentación del cartel para reconocer que también la preparación de la corrida del sábado en Las Ventas está salpicada por las dificultades que tanto se han hecho presente en su carrera. “Es como si fuera un reflejo de mi trayectoria, en la que sabéis que he perdido a varios caballos importantes. También ahora me ha pasado con Importante, que era hijo de Nazarí, un caballo nuevo, pero que me tenía muy ilusionado y al que he perdido hace unos días por una complicación digestiva. Estaba llamado a ser el sucesor de su padre”, ha explicado Ventura. No será la única ausencia en el acontecimiento del sábado en Madrid, ya que tampoco estará Guadalquivir, que necesita más tiempo para recuperarse de una cornada que sufrió hace algunos días en Villacarrillo.

Por contra y para bien, “habrá muchas sorpresas. Quiero que, dentro de lo que su desarrollo me vaya dejando, toda la tarde sea una sucesión de momentos apasionantes para el público. Habrá caballos nuevos junto a los de siempre. Y suertes que quiero rescatar de rejoneadores de otro tiempo a las que estoy imprimiendo mi sello. No habrá una faena que se parezca a la anterior ni, por supuesto, voy con nada premeditado porque cada capítulo de la corrida depende de las condiciones de los toros. Pero sí es verdad que voy preparado con multitud de recursos para sorprender y emocionar”, adelanta Diego Ventura. “De alguna forma -profundiza el jinete-, quiero que la tarde del 6 de octubre en Madrid sea un compendio del rejoneo mismo en las últimas décadas. De lo que fue y donde bebí, de lo que es y donde he ayudado a llevarlo y de lo que anhelo que sea en el futuro. Y todo ello, sin aliviarme, sino complicándome la vida al elegir una ganadería tan singular como es la de Miura y otras dos que se caracterizan por su encendida movilidad, como son las de Ángel Sánchez y María Guiomar Cortés de Moura”.

Categoria: