Puerta grande de ensueño de Guillermo Valencia

El encierro de Las Ventas, disparejo en presentación y juego, deja como balance un toro noble, con recorrido, repetidor, que seguía los vuelos de los engaños, el de la alternativa de Guillermo Valencia , el ideal para comenzar a andar ese nuevo camino empedrado de matador de toros del primer caucano que es investido y en una tarde con trajes goyescos ( como se vestían en la época del maestro de Fuendetodos a fines del XVIII )...El maestro César Rincón, nuestro más encopetado matador de toros sabe y , seguro estoy porque le conozco, que la corrida en conjunto no fue lo que él esperaba y no está satisfecho con el comportamiento de varios toros más allá de ese buen sabor que le deja ese primero que tampoco es, en lo que busca el ganadero, la alegría de la huerta..

No podía contar con un colaborador tan eficaz como ese "Nativo" que le permitió el desparpajo, estar tranquilo . sosegado, en jornada de tanto compromiso con dos monstruos Manzanares y Cayetano a la vera...

Las tandas le resultaron limpias, toreó a placer, sin angustias. Hizo lo que aprendió en ese largo proceso de formación como novillero con y sin caballos en España y Francia, dio los toques oportunos de eficacia y lucimiento con trincherillas que le salieron limpias y hasta con el capote se dio el lujo de las saltilleras..Con la muleta, dos cambios por la espalda " para abrir boca " y puso la emotividad de esa juventud que hace posible que el toreo que ejecuta llegue al corazón del aficionado que le aplaudió sin medida y a rabiar y obligó ( siempre entrecomillado ) al presidente a que le concediera las dos orejas que paseó con una felicidad que se le dibujaba en el rostro.

Brindó a sus padres y cuando el toro dobló se fue a ellos para abrazarlos y reconocerles que sin su concurso difícilmente hubiera podido llegar a este puerto de montaña..

Florencio Castillo, con andar cancino, pantalón vaquero , camisa a cuadros y gorra taurina le entregó las dos orejas a Valencia y se fundió en otro abrazo como lo había hecho hace 60 años con el catalán Joaquin Bernadó en la inauguración de Cañaveralejo vestido de alguacil.....

Hay quien protestó la segunda oreja...? Voy a amargar la dulce tarde de quien conocí de novillero en Bogotá en los ventosos festivales de verano en agosto de La Santamaría llevado de la mano por el Dr Felipe Negret ?....Que disfrute esa puerta grande..A nadie le amarga un dulce......

Con el sexto, un toro con cara pero sin el cuerpo del toro a que nos acostumbró el maestro Rincón con sus encierros , estuvo digno, con largas cambiadas y muletazos sueltos pero sin la contundencia con la espada...Le premiaron con una gran ovación...

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