Ponce,milagro de la perfección,indulta a Jaraiz de Juan Pedro en Málaga

Ponce admite que estuvo a punto de llorar toreando mientras el ganadero Juan Pedro Domecq dice que la faena del valenciano es sublime y uno de las màs grandes de la historia.

Enrique Ponce , y las palabras parecen perder su brillo cuando se trata de este joven maestro con 26 años de alternativa, ha escrito una página de oro con una faena de esas que aparecen de tiempo en tiempo y que llenan tertulias, libros, charlas y polémicas taurinas. Histórica es lo que indica lo que ocurrió en la picassiana de Málaga, esa tierra bañada de luz y donde un monstruo Pablo Ruiz nació a fines del siglo XIX para empotrarse en el pedestal de los privilegiados como Velazquez , Goya, Canaletto, Rembrandt , Zurbarán.....Y que el mundo conoció y conoce como Picasso....

‘Una de las faenas más grandes de la historia’. ‘ El toro desde el principio tenia una forma especial de embestir que permitió el toreo grande, y Ponce le ha sacado todo’ añadía Juan Pedro el ganadero que logrò el milagro de criar un toro de esa calidad...
.
‘Jaraiz’ fue el toro ‘por el que había apostado’ el ganadero y no se equivocó. ‘La tauromaquia es una cosa única cuando salen las cosas’ y ‘hemos podido sentir la música y a alguien que torea con el alma como Ponce’ concluyó en declaraciones a Toros TV el ganadero Juan Pedro Domecq

El torero valenciano obró el milagro del toreo e indultó a Jaraiz de Juan Pedro Domecq en Málaga......

Ponce dijo al termino de esa obra maestra..: Un milagro.

Enrique Ponce hizo algo más que indultar un toro en Málaga: hizo historia. En su apuesta valiente por estrenar ‘Crisol’ se encontró con el excelente ‘Jaraiz’ de Juan Pedro Domecq. Esta fue su valoración a los micrófonos de Toros: ‘No tengo palabras para explicar lo que he sentido. Es la esencia del toreo, como soñarlo. ¡Cómo ha cantado Estrella! Es increible. Ha sido una tarde soñada y mágica en todo su esplendor. Casi lloro toreando. Ha sido de abandono total’.

Una de las anécdotas que dejará la tarde es que después de hacer la faena de muleta sacó el capote para hacer una poncina: ‘Hoy era la ocasión de hacerlo. Lo he hecho con fe. Estaba en otra galaxia, en otro mundo. Qué bonita es la belleza del toreo cuando se siente’

Dice el maestro Amorós:
El paseíllo se hace al son del «O Fortuna», del «Carmina Burana», el oratorio de Carl Orff sobre textos de los goliardos medievales. En el primero, encastado, Ponce muletea templado (canta Estrella Morente «En tus sueños»), en una faena que va a más, con sabiduría y estética. Entusiasman los largos naturales, escuchando «La Misión», de Morricone: oreja. (En la vuelta el ruedo, Alba canta «She», de Aznavour, cantada por Elvis Costello en «Notting Hill»).

En el tercero, que da la vuelta de campana y flaquea, saluda Abraham Neiro. Ponce lo mantiene en pie con empaque (suena «Panis angelicus», de Cesar Franck) y logra series cumbres, por los dos lados, con «La conquista del paraíso», de Vangelis, de «1492»: oreja. (Vuelta al ruedo con la preciosa «El águila negra», de Barbra). En el quinto, Ponce torea a placer, a cámara lenta, (Estrella Morente canta a San Juan de la Cruz, con música de Nyman: «Volé tan alto, tan alto, / que le di a la caza alcance»). Una auténtica obra de arte. La remata cogiendo de nuevo el capote para lograr, así, la poncina y, todavía, muletazos lentísimos de rodillas. La gente, loca: se indulta a «Jaraiz», negro chorreado, de 554 kilos. Y le deja, incluso, dar unos muletazos a Conde. Es el toro número 47 que Ponce indulta.

Da la vuelta con «El sueño imposible», de «El hombre de la Mancha».

Pablo López , en Cultoro :

Volvió a abrirse la verónica con capotazo suaves y templados intercalados con tres chicuelinas y una media de cierre. Entró en su turno de quites Conde con un templado quite por chicuelinas y una media al ralentí muy bien cincelada. Al ralentí comenzó su faena por bajo ponce en remates torerísimos. Desmadejado, roto, toreando con el alma en una faena infinita, de una despaciosisad infinita. Volaron los naturales largos con una cadencia enorme. Por ambos pitones se rompió Ponce en una obra solo al alcance de los elegidos. Muleta poderosa, siempre en el morro de un Juan Pedro que tuvo nobleza, clase y gran temple. Se emborrachó de toreo, los remates y los adornos tuvieron la.premisa del regusto. Una faena que acabó con sus clásicas Poncinas, únicas a unas tafalleras con el capote de rodilla genuflexa, abrochada con una larga. Se le pidió el indulto a Jaraiz de Juan Pedro, tras una petición unánime de indulto finalmente concedido.

EL DIARIO HIDROCALIDO :

La tarde quedó marcada por la conjunción entre Ponce y un extraordinario bravo toro de Juan Pedro Domecq. El público ha reconocido lo visto en el ruedo y ovacionó a los protagonistas como pocas veces se ha visto. Llovieron sombreros y el grito de "torero, torero" fue recompensado con la célebre "poncina". Enrique Ponce logró extraer lo mejor de "Jaraiz", y toreo relajado, con naturalidad y temple. Ante tal muestra de toreo y la petición del respetable, el presidente sacó el pañuelo naranja para sellar el indulto número 47 en la carrera de Ponce.

LA COPE:

Y el toreo puede sublimarse como hizo Enrique Ponce con el nobilísimo quinto de Juan Pedro Domecq. Un toro de calidad y duración excelsa al que cuajó una de las grandes faena de su ya larga y extensa carrera. Con la estética y el temple por bandera, el valenciano fue construyendo una faena de intensidad siempre creciente. Con golpes de inspiración, como esa manera de torear al natural bamboleando los vuelos de la muleta para enganchar la embestida del toro. O como una vez cuajado el toro con la franela, volver a sacar el capote para firmar un quite de temple e inspiración sublime y después otra tanda de muleta de rodillas. El delirio estaba desatado en La Malagueta y todo desembocó en un indulto quizá excesivo pero pedido en el trance de lo que estaba sucediendo. Con el pañuelo naranja ya asomado y con el show desbocado, hasta incluso Conde quiso poner delante del toro para dejar una pincelada sin suerte en la resolución. Ponce dio una parsimoniosa y emocionada vuelta al ruedo después de que ‘Jaraiz’ regresara a los chiqueros.

RESUMEN
Plaza de toros de La Malagueta. Sexta de Feria. Corrida de toros. Tres cuartos de entrada.

Seis toros de Juan Pedro Domecq -indultado el quinto- y Daniel Ruiz.

Enrique Ponce, oreja, oreja y dos orejas simbólicas.

Javier Conde, vuelta al ruedo, silencio tras aviso y palmas.

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