Ponce iluminò el toreo en La Santamarìa

Enrique Ponce liderò hoy un triunvirato de toreros encajados, entregados con tauromaquias propias, con toros disimiles de comportamiento.

Ponce se llevò la oreja del primero suyo, un toro repetidor de humillada embestida y pronto.

Ponce lo recoge, le anda hacìa atràs, hay doblones toreros y un pase de pecho eterno. La virtud de este torero de època a quien la plaza le dio la màs càlida bienvenida es que sabe aprovechar las virtudes ( pocas o muchas ) de un toro y no se arredra ante los defectos..Le da tiempos al toro, a èste primero que tardea, lo sabe esperar con paciencia de clèrigo monacal..Lo motiva tocandole sutilmente el hocico con la muleta..El toro se va apagando y Ponce da los toques finales a su obra. Una oreja.

Su segundo no valiò..Tardea, se agarra al piso y topa màs que embestir.....El lo desengaña pero el toro a menos....

Regala al septimo. Trapio del toro.

Tiene fijeza y va templado con nobleza a los engaños..El toro es mejor por el derecho y vienen los detalles de magisterio de un torero no tiene techo..Abrocha con un par de naturales, pincha arriba, estocada y descabello, la oreja y la puerta grande.......El colofòn a una jornada històrica en La Santamarìa

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