Partió Gregorio Sánchez el maestro que inauguró Cañaveralejo

Gregorio Sánchez ,Joselillo de Colombia y Joaquín Bernadó ( sobreviviente ) fueron los encargados de inaugurar el 28 de diciembre de 1957 la plaza de toros de Cañaveralejo,,,,...y, CÓMO NO, LOS TOROS DE MONDOÑEDO....

Tenía 86 años este castellano de pura cepa ya jubilado que se retiró a vivir en Galicia con su mujer tras su paso como director de la Escuela Taurina de Madrid..

Parte de la historia del occidente de Colombia está unida a estos tres toreros,....Uno de Santande de Quilichao, otro, Catalán y y el toledano Sánchez....

Nació el 8 de agosto de 1930 en Santa Olalla, provincia de Toledo, España.

Tuvo once hermanos, de los que murieron siete. Cuando cuenta trece años, terminada la Guerra Civil, se ordenó el fusilamiento de su padre.

El 1 de abril de 1954 le dio la alternativa en Sevilla Antonio Bienvenida, con el mexicano Joselito Huerta de testigo y ejemplares de la ganadería de Joaquín Buendía. El 14 de junio de ese mismo año confirma la alternativa, con ganado de Antonio Pérez, de manos de César Girón y en presencia de Alfonso Merino.

Después de 17 temporadas en activo, el desaparecido crítico Vicente Zabala resumía su trayectoria con estas palabras: "Si en sus comienzos se caracterizó por un toreo valiente y esforzado, se fue transformando paulatinamente en un artista sobrio, eficaz y buen lidiador".

Tras 18 años de matador de toros decide retirarse en 1973, matando otros seis toros en solitario en Madrid, pero su vinculación a la actividad no cesó al convertirse en uno de los profesores de la escuela taurina de Madrid, donde trabajó hasta su jubilación, y cuyo mayor éxito fue el ser uno de los valedores fundamentales de Julián López el Juli, entre otros muchos.

Su poso como torero de corte clásico y dominadoras formas quedan ya para el recuerdo. El año pasado se descubrió en la plaza de toros de la capital un azulejo que homenajeaba «sus nueve puertas grandes en Las Ventas y su magisterio impartido en la escuela taurina de Madrid», un acto al que ya no pudo asistir y al que acudieron sus hijos

Se retiró el 30 de septiembre de 1973, en tarde desafortunada en Las Ventas, lidiando como único espada una dura corrida con toros de Manuel García-Aleas.

Fue profesor de la Escuela de Tauromaquia de Madrid.

LA HISTORIA DE AQUELLA TARDE DE 1957...

José Zúñiga (Joselillo de Colombia), quien inauguró la plaza ese 28 de diciembre de 1957 y de paso se constituyó en el primer torero nacional en lidiar en Cañaveralejo. Josellillo murió el pasado 16 de agosto, cuando cumplía 64 años.

Es uno de los nombres que se conservan aún. La historia de Cañaveralejo guarda otros elementos que son de trascendencia y que en su momento fueron claves para cimentar hoy a Cañaveralejo.

Las 13 imitaciones de plazas que hubo entre 1892 y 1957 conforman otro peldaño en la historia de la tauromaquia local. Los entendidos las llamaron remedos de cosos taurinos . También se levantó una pequeña plaza en el corregimiento Juanchito de Candelaria.

La historia toreril de Cali señala que la primera plaza data del 25 de septiembre de 1892, la cual fue denominada circo de ganado. Su armazón se llevó a cabo en los alrededores del cuartel del Batallón Pichincha, aledaño al Paseo Bolívar.

Para materializar este proyecto se constituyó la empresa del Circo de Toros, cuyo socio principal fue don Ulpiano Lloreda. El cartel de ese entonces fue todo español y llegó a Cali por Buenaventura, procedente del Perú.

Pero la considerada corrida oficial de Cañaveralejo se llevaría a cabo 59 años más tarde, en 1957. Ese 28 de diciembre se lidiaron seis toros de la liquidada Mondoñedo, divisa azul blanco y plata, procedente del municipio cundinamarqués de Mosquera.

Inauguró la plaza Joselillo de Colombia, quien vistió celeste y plata. Lo acompañaron en la lidia los españoles Joaquín Bernadó y Gregorio Sánchez, quienes vistieron nazareno y oro y esmeralda y oro, respectivamente.

Don Bernardo Martínez Sanclemente, escribió en el libro Cañaveralejo 40 años , que el encierro estuvo malo y precisa que gracias a la virtud de los tres matadores la tarde finalmente se salvó. El primer toro, Resoplón, le correspondió a Joselillo. Pesó 400 kilos y llevó el número 14.

El primer par de banderillas le correspondió a Hernando Castillo El Chato , la primera vara, a Melanio Murillo y el primer descabello fue de Joaquín Bernadó al ejemplar Tabernero .

La afición de ese 28 de diciembre recuerda el primer brindis ofrecido por Joselillo a don Joaquín Paz Borrero, alcalde de la ciudad y presidente de la plaza, quien contó con la asesoría de Santiago Iriarte. También se recuerda la primera oreja otorgada por la presidencia a Joaquín Bernadó.

Son los recuerdos que deja Cañaveralejo, que de paso marcan diferencias abismales. Es el caso de los precios. Por ejemplo, la boleta más cara, en sombra, costaba 70 pesos.

La boleta más económica, en sol general, costaba diez pesos. . El valor del abono para este puesto es de 101.100 pesos por persona.

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