!!Ole!! por Antonio Banderas...!!Que media belmontina!!!!!!!

Antonio Banderas proclama su amor a la fiesta como malagueño de pro que es y donde el toreo es algo natural.

En uno de los descansos de la filmaciòn de un documental para National Geographic donde encarna a su genial paisano Pablo Picasso, otro amoroso del ceremonial taurino, pegò una media verònica de ensueño con el capote que le brindò nuestro compatriota Josè Arcila que participa en la serie para la pequeña pantalla y que es una recreaciòn de un tramo de la existencia de uno de los valores supremos del siglo XX, el maestro Pablo Ruiz Picasso que creò obras imperecederas como El Guernika sobre el horror de la guerra.

Para Arcila, para la toreria nacional es un gran orgullo que haya sido escogido nuestro torero para cubrir escenas taurinas en lo que serà uno de los grandes hitos televisivos del 2018.

Banderas es un referente hispano en el cien de los Estados Unidos tras una brillante carrera en el séptimo arte en su paìs natal, España, de la mano diestra de Pedro Almodovar..

PICASSO Y LOS TOROS

«El toro soy yo». Esta frase, que remeda la célebre cita de Gustave Flaubert, define con precisión la vinculación de Pablo Picasso con la tauromaquia, una relación de amor y añoranza que el crítico taurino de ABC, Andrés Amorós, analizó en una conferencia en el Museo-Casa Natal del artista en Málaga.

Es de sobra conocida la obsesión que Picasso sintió por los toros en los últimos años de su vida, cuando se encontraba exiliado en Francia. Sin embargo y al igual que ocurrió con Goya, la iconografía taurina se proyecta en toda su obra, lo mismo en sus época cubista que en la realista, de igual manera en su faceta como pintor, que como ceramista, escultor, grabador, etc.

De hecho, Amorós señaló durante su conferencia que esta «verdadera obsesión por el toro como símbolo de España» nace siendo Picasso muy joven, puesto que su padre era aficionado y le llevaba a ver corridas en Málaga y en La Coruña.

«De muy chiquito en Málaga su tío le dijo que para llevarle a los toros tenía que ir antes a misa y Picasso le respondió que iría a misa veinte veces si hacía falta», comentó Amorós sobre la atracción del artista malagueño por este arte milenario, del que afirmaba que era «lo más español, junto a la paella, la misa y el burdel».

Tal como comenta el pintor Antonio Saura, la obra de Picasso es «como una gigantesca tauromaquia», que está además trufada de una simbología pictórica a la sazón inventada y tomada de otros autores, porque el genio malagueño «lo mezcla todo», según indicó el crítico de ABC.

El símbolo más conocido es el del minotauro, pero además el artista se identificaba con el toro que cornea al caballo y que es «como la persona enamorada que sin querer causa sufrimiento a la persona a la que ama».

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