Morante evoca a Belmonte y a su gran biógrafo Chaves Nogales

Manuel Chaves Nogales nos dejò un magnìfico fresco del gran Juan Belmonte pues se metiò en la piel del trianero, nos contò su vida, sus pesares, su alegrìa, su gloria pero quien hablaba era el revolucionario torero con la pluma del gran narrador.

En la Fundaciòn Cajasol en Sevilla se cumplieron varios actos para recordar a Chavez Nogales en los que estuvieron presentes su hija y su nieto..El colofòn lo puso el actor Juan Echanove al leer magnificamente el pròlogo de "A sangre y fuego ".

MORANTE

El torero de La Puebla que volverà a los ruedos tras una pausa quizás a mediados del próximo año , tambièn dijo cosas bellas como es su toreo :

“Por lo que más conocemos a Juan Belmonte es a través de Chaves Nogales. Su figura, toda su travesura y alma aventurera se refleja de una forma casi novelesca en el libro y te embauca de una forma… la imagen que tenemos actualmente de Belmonte, gran parte de ella, es gracias al libro”.

“Cuando uno empieza y se pone delante de las becerras la sensación es muy parecida a lo que se describe en el libro. El toreo es un ejercicio espiritual, algo que ya decía Belmonte, y en ese espíritu hay una penumbra que es complicado de describir y de decir lo que realmente está pasando”, confesó Morante de la Puebla, quien añadió: “El torero se relaciona con el toro a través de la belleza o de la emoción pero no a través de las palabras. Veo fotos cuando era chiquitillo y no tienes una definición consciente de lo que haces, porque es el inconsciente el que torea. Belmonte era muy espiritual y soñador y el inconsciente le hacía sentir aquello que no se puede explicar con palabras”.

En un pasaje del libro se hace referencia a la condición física de los toreros. Preguntado por Morante por qué es más importante para torear si la energía o el alma, contesta: “Si fuese por el alma Rafael de Paula -presente entre el público- estaría toreando todavía pero sin embargo las piernas no le dejan. Indudablemente hace falta un cuerpo suficiente para torear. Belmonte tenía el suficiente para hacerlo”.

“Belmonte fue un revolucionario -continuó Morante de la Puebla- él cuenta muchas veces que no tenía una vocación de torero, era valiente y soñador y los toros era lo que había aquel tiempo en la calle. Él trajo al toreo el temple, era capaz de dominar al toro a través del temple, que en aquel tiempo no se conocía. Eso es lo que trajo nuevo al toreo, era algo innato. Su forma de caminar, de hablar, de expresarse era templada. Fue el que trajo el dominio del arte a través más que de la quietud de la despaciosidad”.

JUAN ECHANOVE

El actor Juan Echanove le puso el colofón perfecto al II Ciclo de Letras en Sevilla, dedicado a la figura de Manuel Chaves Nogales bajo el epígrafe de ‘Chaves Nogales, una tragedia española‘. Su lectura del prólogo de ‘A sangre y fuego‘ permanecerá para siempre en la memoria del público que llenó el patio de la Fundación Cajasol, aguantando la respiración mientras Echanove reproducía el talento de Chaves Nogales sobre el escenario.

La segunda jornada del ciclo Letras en Sevilla dedicado a la figura de Chaves Nogales arrancó por la mañana en el Teatro de la Fundación Cajasol con el escritor Andrés Trapiello y su charla titulada ‘Chaves Nogales o la cenicienta’, cuya presentación corrió a cargo del periodista Alfredo Valenzuela.

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