Manejables Zalduendos y dos èpocas: Ponce magistral y Roca en sazón en Almeria

Esas lunas llenas de agosto que van a caer al mar tras dejar su luminosa presencia sobre la coqueta y centenaria plaza de Almeria fueron la compañìa perfecta para admirar a un Ponce inmenso de sabidurìa , esètica y tècnica y a un desenfadado Roca que se fue con una oreja a pie mientras El Juli salìa en hombros .
A sus casi 30 años de alternativa este Dorian Grey del toreo , originario del pueblo valenciano de Chiva conmueve por su donaire, por como entiende los toros, como los "soba" como evita que se caigan, como endulza y acaricia su tauromaquia con esa muleta a media alturita, la armonìa del cuerpo, las muñecas que conducen como Von Karajan esa orquesta que son sus movimientos acompasados y plenos de las màs refinada tauromaquia nos transportan el territorio de los sueños..Como le anda a los toros, como los mima, como no les lleva la contraria.

Y Roca que fue apadrinado por Ponce en Nimes hace 3 años en esa soñada alternativa con los toros de don Victoriano del Rìo,, alumno " cum laude" que hizo estallar de aplausos, de gentes en pie tras tandas inverosímiles, jugueteos con las caleserinas ( por el maestro Alfonso Ramirez " El Calesero ", de Aguascalientes uno de los tres que inaugurò la plaza "La Macarena" de Medellin ) y las tafalleras y el toreo profundo, el largo, el hondo, ese de traer y llevar al toro detrás de la cadera en la imaginaria media luna. "Habemos torero". Es limeño, de la tierra de doña Chabuca, esa esplendorasa americana que escribiò :

"""Mientras jugó la guerra de los niños
con un fusil hecho de cualquier cosa
quizá de arroz, quién sabe de una rosa
envejeció de amor cargando furias.

Y se enroló a morir donde antes quiso
simplemente sucede y como dijo
ese día el fusil era una rosa
rastrillada en el aire, peligrosa...

Si el fusil era una rosa, el instrumento del joven Roca es su quehacer con los engaños. Igual se pone de rodillas y torea templadamente que en pie enjarreta naturales y derechazos. Hoy su espada ( es una metáfora ) estaba oxidada y apenas le dieron una oreja del sexto mas por la benevolencia del palco que por su acierto con los aceros pero como toreò el chico. Como nos emocionò este joven-figura.

Toro bravo y a mas ese primero de Ponce,( los toros a veces también tienen suerte en el sorteo ) buen toro el sexto y manejables en términos generales los seis de Zalduendo propiedad del mexicano Bailleres.

El Juli es un portento de técnica y si bien su lote no fue como para que exprese su tauromaquia si le permitiò cortar una y una y abandonar en hombros la plaza.

El sexto fue el mejor de una desigual corrida Zalduendo, un toro que fue a más ante los larguísimos naturales de mano baja que le recetó el peruano, que antes había comenzado toreándolo muy encajado de rodillas en redondo en una declaración de intenciones y muestra de un valor descomunal.

El toro repitió "haciendo el avión" en la muleta de Roca, que se lo pasaba por la espalda en imposibles cambios de mano en los que los pitones rozaban las bandas de la taleguilla del torero. Faena larga, meritoria y, lamentablemente, malograda a última hora con la espada. De las dos orejas que tenía prácticamente aseguradas tuvo que conformarse con una .

En su primero, tercero de corrida, el comienzo de faena en la misma boca de riego fue muy vibrante también, pero aquello fue diluyéndose a medida que el toro se fue diluyendo en su falta de casta. Para el recuerdo de los aficionados almerienses queda la emoción sentida por esa faena al sexto.

El triunfador numérico de la tarde fue el Juli, que sorteó un lote de similar comportamiento, dos toros que llegaron a la muleta con muy poca movilidad, agarrados al piso, y sin exceso de clase. Pero el madrileño puso toda la carne en el asador, empujando las embestidas con series derechazos largos y autoritarios, también de naturales (las que menos) pero muy relajadas.

Dos estocadas marca de la casa le permitieron cortar dos orejas, una a cada uno de sus oponentes, para lograr así abrir la Puerta Grande del coso almeriense de la avenida de Vilches.

Enrique Ponce es un torero al que se le espera en Almeria.

El primero tuvo poca fuerza y el de Chiva dedicó gran parte de sus esfuerzos a afianzarlo en la arena, objetivo que logró en la recta final de una faena en la que el público se metiò con mucho cariño.. Cortó una oreja y todavía le pidieron la segunda, que no fue concedida alegando el palco lo defectuoso de la colocaciòn de la espada.

El cuarto, con menos clase todavía, puso a prueba a Ponce, que estuvo mucho tiempo bregando en una faena meritoria y desagradecida por parte del toro. Expuso mucho el hombre con un toro sin entrega, tanto que hasta llegó a escuchar dos avisos antes de montar la espada, y a punto estuvo de que le echaran el toro al corral al demorarse con el descabello. Milagrosamente se salvó.

Toros de Zalduendo, bien presentados y manejables

Enrique Ponce, oreja con fuerte petición de la segunda / ovación

Julián López “El Juli”, oreja / oreja

Andrés Roca Rey, ovación / oreja

Lleno en los tendidos en tarde fresca.

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