La grandeza del toreo la sintetizò Urdiales al cierre del otoño madrileño

Diego Urdiales rubricò en Las Ventas una corta pero esplendida temporada que tuvo su pico en agosto en Bilbao y este domingo al cierre del otoño en Madrid en el cuarto con una vibrante, estoica, conjuntada, emocionante y rotunda faena a un bravo toro de Fuente Ymbro que embistiò con casta por abajo y encontrò el intèrprete perfecto de la partitura en el riojano que desatò ese coro que solo es viable en un coso : " ole, ", armonioso, cantarino , asolerado como los vinos de barrica riojanos que acompañò la lidia de "Huròn", castaño de capa y 528 kilos.

El torero al micròfono del colega David Casas expresaba radiante : 'Ni yo mismo me puedo parar a pensar cómo he podido mantener la ilusión. Yo sabía que cuando me dejara expresarme un toro como siento, iba a suceder una tarde para la historia”.

Esas faenas inolvidables por lo bien hechas, por la firmeza de los muletazos, esos detalles , tambien por abajo en las trincherillas y los molinetes abrasados al cuerpo. Todo, si me permiten con una simpleza de las grandes obras : sin aspavientos, sin concesiones a la vulgaridad. Cuajar un toro bravo en Madrid es casi un imposible y el riojano hallò la fòrmula: el temple, la distancia, el coraje como divisa, sin enmendar los pies del terreno escogido y siempre " p"alante". Sin dudas, sin yerros, sin artificios. Urdiales nos ha regalado en una tarde en la que en Madrid bajò la temperatura unos 12 grados y el viento por momentos incordiò a los toreros, lo mejor del toreo que como su tierra riojana cultiva los mejores caldos . La paciencia de torear con hondura como se miman las uvas en ese paraìso que es La Rija donde naciò Urdiales. Dos orejas. No le dio la vuelta al ruedo al toro el palco y es pecado presidencial. El torero en medio de la emociòn dio una segunda e innecesaria vuelta al ruedo que ahora no le vamos a tener en cuenta pues su toreo prìstino merece eso y mucho màs. Es el toreo con mayùscula, con V de valor, con F de Fè; con A de alegrìa, con P de profundidad.

En su primero cortò una oreja. Toreò a la verònica y quite por chicuelinas rematadas con media abelmontada y arrebujada. El viento molestò pues la muleta era como una vela de una barcarola en mar proceloso. Lo cambia de terreno, al toro con aspereza y violencia le puede, vocablo que ya no se usa pues muchas veces salen tan domesticados que " poderle" no se conjuga. A este, sì. Faena bravìa. Voz, toque, le baja la mano, le deja la muleta en la cara, tira de èl y va componiendo la obra. Naturales de uno en uno, trincherillas, un . Le tocan dos avisos, descabello y a la gente no se le olvida el compromiso, el valor y la enjundia del torero. Pañuelos blancos y la oreja.

Octavio Chacòn con 12 años de alternativa apenas si se le conoce pues el sistema no perdona y margina a muchos toreros. Hoy dio esa dimensiòn de grandeza y pundonor. Su primer toro fue al caballo pero huyò las dos veces. Toro con cierta violencia, se dobla elegantemente sobre una y otra pierna. Pecha con la mansedumbre pero hay torero , le planta cara y desarrolla una faena de tintes emotivos con drama incluida una impresionante cogida que le destroza parte de la guarnición de la taleguilla a la altura del muslo derecho. Sin mas consecuencias. Tiene todo el crèdito este buen torero. Estoconazo, el toro rueda y la gente con el mar de pañuelos obliga al palco a conceder la oreja, Pitos al toro. Su segundo, mansòn, vale un pimiento. Huye, busca los adentros, le coloca la muleta y sale despavorido. Le aplauden y pitos al toro.

David Mora realizò la faena de su primero, un buen toro, en medio de las protestas del pùblico que le censuraban la colocaciòn . Lo increparon constantemente y terminado pitado. Cambiaron al sexto porque perdiò una pezuña, saliò uno del Tajo de Joselito Arroyo. La misma pelìcula. Algùn muletazo estimable y vuelve el incordio . Frìo endemoniadoen Madrid con esa baja temperatura, la corrida habìa terminado y con ella la ùltima del bombo mientras Urdiales era aupado por los cargueros por la puerta grande. Es el hombre del dìa. Las faenas de Emilio de Justo y las de Urdiales compiten como las màs exquisitas, a pie ( caso distinto el de Ventura y aparte en la consideraciòn mas allà de la grandeza de la justa de de La Puebla ) de este feliz otoño madrileño.

RESUMEN

Diego Urdiales, 1 y 2 orejas, dos vueltas al ruedo y puerta grande
Octavio Chacón, una oreja y ovaciòn
David Mora, pitos y pitos

El cuarto toro fue ovacionado en el arrastre con fuerza al negar la presidencia la vuelta al ruedo

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