La feria de Cali vista desde Lima por Pablo Gòmez de Barbieri

( Esta imagen captada por Farley Betancourt en Cañaveralejo es elocuente de esa tarde màgica con un exuberante Ponce en la cima de su carrera )

La feria de Cali, Colombia, es la última del año con carteles de relieve. En 2017 celebraron el sexagésimo aniversario de la plaza, que es festiva, tropical y poco exigente desde el punto de vista taurino. Ditirámbica y entusiasta. Sus bulliciosas peñas taurinas, vestidas todas con diferentes uniformes, arrojan al unísono sus sombreros cordobeses cuando los diestros dan la vuelta al ruedo. Sueltan sonoros olés ante cualquier lance o pase, sea bueno, malo o regular. Exigen música en todas las faenas, venga o no a cuento. Admiten toros con escaso trapío y no protestan –o lo hacen muy ligeramente− a los flojos, sin fuerza o sin raza.

−La primera corrida−

Un diluvio dejó el ruedo hecho un lodazal. Toros de Fuentelapeña y Paispamba, con presencia muy justita y escasa raza. A Padilla, bullidor pero extremadamente vulgar, se le fue un toro que en otras manos hubiera lucido más. El colombiano Ritter, estoico, se quedó quieto y sufrió un volteretón; su primero le enganchó mucho la muleta. El quinto se le fue vivo; su punto flojo es la espada; su primer mentor, Antonio Corbacho −que antes formó a José Tomás y a Talavante− lo dejó traumado obligándolo a entrar y entrar a matar, a pesar de pegarse fuertes porrazos y quedar inconsciente varias veces, pero sin explicarle o enseñarle bien cómo hacerlo. El venezolano Colombo, alegre pero superficial, con toros sin raza; sus tercios de banderillas los agotaron.

−27 de diciembre−

Los de Achury Viejo, mejor presentados, dieron juego aceptable; mejores, primero, tercero −al que se le dio la vuelta al ruedo− y cuarto. Con el primero David Mora estuvo bien, con su habitual empaque, pero mató mal, al igual que al cuarto. Con el tercero, el colombiano Luis Miguel Castrillón –formado por José A. Campuzano, que ahora apodera a Andrés Roca Rey− estuvo muy bien; mejores los derechazos que los naturales; su mayor mérito fue estar a la altura del buen Achury, al que desorejó. López Simón hizo lo posible en el quinto, acicateado por Castrillón, pero es evidente que el influjo positivo que debería recibir de su nuevo apoderado, Curro Vázquez, aún no le llega.

−Andrés, el 29−

El viernes 29, mano a mano de Enrique Ponce y Andrés Roca Rey, también con toros de César Rincón, con muy poca raza y sin fuerza; el tercero y el cuarto se derrumbaban y se reemplazaron por toretes sin trapío de Ernesto González, flojos y rajados.

El único que dio algún juego fue el primero, noble y con clase- Ponce le hizo una faena templada, académica, prolongada y elegante, pero sin la emoción que el toro jamás aportó. Le tocaron Valencia de Agustín Lara −que no es pasodoble− y obtuvo dos exageradísimas orejas; pero lo increíble: ¡al toro le dieron la vuelta al ruedo!

El segundo se rajó; Andrés hizo lo posible −que era muy poco− con un toro que buscaba tablas, mientras sonaba La Flor de la Canela −tampoco es pasodoble− que la banda brindó, amablemente, al limeño. Media estocada que tardó en hacer efecto; palmas.

Con el tercero bis, Ponce hizo de enfermero −notable temple, capaz de meter en muleta a un toro rajado− pero ayuna de emoción. Le hicieron dar una inexplicable vuelta al ruedo. Al quinto, otro manso, le hizo una faena templada y aseada, pero en cada muletazo, entre él y el toro cabía otro toro.

El cuarto bis se rajó y poco pudo hacer Andrés, lo mismo que con el mansurrón sexto. Lo único bueno que tenía César Rincón en la ganadería lo lidió en la goyesca del jueves 28.

Ponce hipnotizó, con su dominio y sus tablas a los caleños y además, obtuvo el premio de la feria.

GOYESCA, EL JUEVES 28

La corrida del aniversario
Con una goyesca se celebró el LX aniversario de la plaza. Tomó la alternativa Guillermo Valencia, un menudo colombiano que tuvo el mérito de estar a la altura del noble y enclasado toro de Las Ventas del Espíritu Santo, de César Rincón, que le tocó en suerte, al que le cortó las dos orejas. Manzanares estuvo por encima de su lote, que no regalaba nada y al que tuvo que aguantar mucho para extraerle buenos muletazos; el cuarto lo cogió y le pegó una fuerte voltereta; tras matarlo, se le condujo a una clínica para revisarle la columna, de la que fue operado en agosto. Cayetano Rivera cortó una oreja al buen sexto.

Fin de fiesta en Cali: las dos últimas
Andrés Roca Rey toreó en la corrida final de la feria con Castella y Bolívar

El sábado 30, los terciados toros de Salento, mezcla de Santa Coloma y Murube aportaron riesgo y complicaciones y tuvieron en vilo al público. Miguel Ángel Perera tuvo una tarde para el olvido; dos avisos en el primero y en el cuarto, tres avisos; se le fue vivo el toro; al poderoso diestro lo despidieron con una bronca. El veterano colombiano Luis Bolívar, a pesar de lo poco que torea, está muy puesto; pudo con su complicado lote; tras meritoria faena lidiadora al quinto, falló con la espada y perdió la oreja. López Simón, desapercibido.

El domingo, Andrés Roca Rey lidió los de Juan Bernardo Caicedo, con Castella y Bolívar.

Castella y Bolívar cortaron, cada uno, en el primer y segundo toros, dos dadivosas orejas, en faenas que eran de un solo trofeo.

Andrés salió, en el tercero, acicateado por las orejas de sus alternantes y dispuesto a arrasar. Lo recibió a portagayola, lo lanceó por saltilleras y luego lo recibió, con la muleta, cambiándoselo por la espalda, de rodillas. La faena, trepidante, volvió locos a los caleños. Era, en Cali, faena de rabo, pero lo pinchó dos veces antes de dejar una estocada y aun así, hubo petición de oreja; dio la vuelta al ruedo.

Castella cortó dos orejas más, al cuarto. El festejo era triunfalista y los toros de Juan Bernardo Caicedo, aunque −¡ojo!− casi no fueron picados, dieron buen juego y se movieron.

Andrés fue capaz de cortar dos orejas al sexto, a pesar de que su faena no fue tan impactante como la del tercero, y todos salieron en hombros: los tres toreros y el hijo del ganadero.

Gran fin de fiesta.

Primera corrida de la Feria de Cali

Plaza de Cañaveralejo

Martes, 26 de diciembre de 2017

Poco público en tarde lluviosa, con el ruedo hecho un lodazal

Anunciado como un duelo ganadero. Cuatro toros de Fuentelapeña (primero, quinto, quinto bis y sexto) con presencia muy justita y con poca raza. Tres toros de Paispamba, de escaso trapío y en general, mansurrones.

Juan José Padilla, de España (de rioja y oro): vuelta al ruedo y leves palmas tras dos avisos

Sebastián Ritter, de Colombia (de azul rey y oro): palmas y tres avisos

Jesús Enrique Colombo, de Venezuela (de morado y oro): palmas y silencio

Segunda corrida de la Feria de Cali

Plaza de Cañaveralejo

Miércoles, 27 de diciembre de 2017

Menos de media plaza

Toros de Achury Viejo, bien presentados, de los cuales destacaron dos (primero y tercero, al que se le dio la vuelta al ruedo). Segundo, cuarto, quinto y sexto tuvieron juego discreto y menos movilidad.

David Mora, de España (de tabaco y oro): palmas tras 2 avisos y palmas

Alberto López Simón, de España (de celeste y oro): palmas y silencio.

Luis Miguel Castrillón, de Colombia (de azul marino y oro): dos orejas y palmas

Tercera corrida de la Feria de Cali

Plaza de Cañaveralejo

Jueves, 28 de diciembre de 2017

Corrida Goyesca por el LX aniversario de la feria

Media entrada.

Toros de Las Ventas del Espíritu Santo, de César Rincón, justitos de presencia y de juego diverso. Fue bueno el primero (Nativo, N° 312, 464 Kg, con el que tomó la alternativa Valencia) y se ovacionó en el arrastre al cuarto y al sexto

José María Manzanares, de España (de gris plomo y azabache): palmas y palmas tras aviso, siendo cogido por el cuarto.
Cayetano Rivera Ordóñez, de España (de gris plata y azabache): silencio tras aviso y oreja
Guillermo Valencia, de Colombia, que tomó la alternativa (de celeste y oro): dos orejas y palmas tras petición de oreja
Manzanares fue llevado a la clínica para efectuarle estudios radiológicos.

Cuarta corrida de la Feria de Cali

Plaza de Cañaveralejo

29 de diciembre de 2017

Tres cuartos de plaza

Toros de Las Ventas del Espíritu Santo, de César Rincón, justos de presencia; sin raza; se devolvieron tercero y cuarto. Al primero se le dio, inexplicablemente, la vuelta al ruedo. Tercero bis y cuarto bis de Ernesto González (encaste Santa Coloma), muy terciados y rajados

Enrique Ponce, de España (de sangre de toro y oro): dos orejas, vuelta al ruedo, palmas tras aviso

Andrés Roca Rey, del Perú (de tabaco y oro): palmas en sus tres toros

Quinta corrida de la Feria de Cali

Plaza de Cañaveralejo

30 de diciembre de 2017

Tarde con lluvia y tormenta

Un tercio de plaza

Toros de Salento, de encaste Saltillo con Murube; la mayor parte con escaso trapío; algunos dieron buen juego pero aportaron emoción.

Miguel Ángel Perera, de España (de gris y oro): dos avisos y tres avisos; fue abroncado a la salida

Luis Bolívar, de Colombia (de azul marino y oro): palmas y ovación tras petición de oreja

Alberto López Simón, de España (de azul rey y oro): silencio y silencio tras un aviso

Sexta corrida de la Feria de Cali

Plaza de Cañaveralejo

31 de diciembre de 2017

Más de media plaza

Toros de Juan Bernardo Caicedo, bien presentados; varios de buen juego, aunque casi no se les picó. Enamorado, número 835 y con 494 kilos, lidiado en primer lugar, fue premiado la vuelta al ruedo.

Sebastián Castella, de Francia (de ): dos orejas y dos orejas

Luis Bolívar, de Colombia (de ): dos orejas y palmas

Andrés Roca Rey, del Perú (de gris pizarra y plata): vuelta al ruedo y dos orejas

El hijo del ganadero dio la vuelta al ruedo y salió en hombros junto con los toreros.

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