La Corte se pronuncia sobre las corridas de toros

La Corte Constitucional de Colombia anuló una sentencia de 2017 en la que consideró las actividades taurinas como maltrato animal y le daba dos años al Congreso para que legislara sobre el tema, informó este miércoles 22 de agosto el alto tribunal.

La sentencia anulada prohibía la tauromaquia, peleas de gallos, novilladas y becerradas en poblaciones en las que esas actividades no tuvieran arraigo cultural, explicó una fuente del Constitucional. Uno de los primeros efectos de la decisión es que las corridas de toros no quedarán penalizadas a partir del 2019, como se había establecido en el anterior fallo.

El Congreso de Colombia tampoco tendrá que legislar con respecto a las actividades taurinas como lo contemplaba esa sentencia, pues tenía plazo hasta el 2019. La sentencia completa de la Corte se publicará en los próximos días y allí se explicarán los detalles de la determinación. La plataforma Alto, que está en contra del maltrato animal, mostró su rechazo a la decisión de la Corte y aseguró en un mensaje de Twitter que era "lo previsto". Por su lado, el senador Armando Benedetti calificó de "horror" la decisión de la corte y dijo que esa corporación "está peor que el Congreso que hace leyes a la medida de quién las manda a hacer, de quién ayudó o colaboró con la elección".

Varias iniciativas que han sido llevadas al Congreso y a través de las cuales se pretendía acabar con la tauromaquia, las peleas de gallos y otras actividades similares pero ninguna ha prosperado. A propósito de la tauromaquia, en febrero pasado la Corte Constitucional una sentencia que obligaba al alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, a hacer una consulta popular para definir la continuidad de las corridas de toros en la capital colombiana.

Entre los motivos por los que fue anulada la sentencia está el hecho de que se "desconoció el precedente y la cosa juzgada", que indicaba que este tema debe ser definido por el legislador, en este caso el Congreso. Colombia es uno de ocho países del mundo donde aún se permite la lidia de toros, que para un sector de la sociedad es una expresión de violencia y crueldad contra los animales mientras que los taurófilos lo ven como un evento cultural icónico de Bogotá. La plaza de toros La Santamaría de Bogotá fue cerrada en junio de 2012 por orden del alcalde de entonces, el izquierdista Gustavo Petro, quien dijo que ese escenario debía usarse para "actividades de vida y no de muerte". Sin embargo, en septiembre de 2014 la Corte Constitucional ordenó el regreso de las corridas de toros a La Santamaría al fallar en favor de la Corporación Taurina de Bogotá una acción de tutela (recurso de amparo) presentada contra la decisión de Petro.

En el fallo de febrero del 2017, que ahora fue anulado, los entonces magistrados Gabriel Eduardo Mendoza, Jorge Iván Palacio, Ernesto Vargas, María Victoria Calle y Aquiles Arrieta, quienes ya no están en la Corte, habían dicho que la legislación ha avanzado para catalogar a los animales como seres sintientes, por lo que no es constitucional someterlos a maltrato o conductas arbitrarias. Fue con ese argumento con el que se decidió en su momento penalizar las corridas.

Pero como esos magistrados salieron, los nuevos magistrados revisaron la nulidad que se presentó sobre esa sentencia y decidieron que el fallo anterior estuvo equivocado, lo que muestra cómo la nueva Corte está revisando los fallos que tomaron los togados anteriores.

Esta nueva decisión fue tomada por siete votos contra dos. Salvaron su voto, es decir, se apartaron de la mayoría, los magistrados Diana Fajardo y Alberto Rojas.

Desde febrero del año pasado, cuando la Corte le dio al Congreso la orden de legislar sobre la materia, ante el legislativo se presentó el proyecto de ley 271 de 2017 para prohibir las corrida de toros, iniciativa que nunca tuvo mayor avance.

QUE SIGUE ?
El primer efecto es que las corridas de toros no quedarán penalizadas a partir del 2019, como se había establecido en el anterior fallo. Tampoco el rejoneo, las novilladas, el coleo, las corralejas y las peleas de gallos

El segundo, es que la posición jurisprudencial que sigue vigente frente a las corridas y demás eventos con animales es la que la Corte Constitucional tomó en el 2010.

Ese fallo de hace 8 años permitió las corridas de toros y eventos con animales, con condiciones que morigeraban el dolor y que impedían extender estos eventos.

En el fallo del 2010 la Corte dijo que la tauromaquia es permitida siempre y cuando se entienda que los animales deben recibir protección especial contra el sufrimiento y el dolor durante el transcurso de esas actividades.

Lo que dijo ese fallo es que se "permite la continuación de expresiones humanas culturales y de entretenimiento con animales, siempre y cuando se eliminen o morigeren en el futuro las conductas especialmente crueles contra ellos en un proceso de adecuación entre expresiones culturales y deberes de protección a la fauna".

La decisión del 2010, que ahora es la que queda vigente, también dice que esas prácticas sólo pueden desarrollarse en los municipios donde tienen una tradición regular, periódico e ininterrumpida, es decir, no podían extenderse a ciudades donde nunca se han hecho, ni en temporadas que no sean las habituales.

También estableció que las autoridades municipales "en ningún caso podrán destinar dinero público a la construcción de instalaciones para la realización exclusiva de estas actividades".

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