José Garrido, que estará en Manizales, trofeo de la feria de San Julian

( La foto de Farley Betancourt corresponde a la salida en hombros del torero extremeño con el ganadero Gonzalo Sanz de Santamaría tras indultar a "Tocayito" , de Mondoñedo en Bogotá ),

El torero José Garrido contratado para la feria de Manizales 2018, se ha llevado el prestigioso trofeo Manuel Jiménez Díaz ‘Chicuelo II’ , torero nacido en Iniesta, Cuenca y quien toreó en la plaza De Santamaría pues perteneció a la generación de toreros como César Girón otro infaltable en el coso bogotano. Y miembro de " la quinta " de Dámaso Gómez, Pedrés,

Por esas ironías del destino, el avión que lo trasladaba a Bogotá en 1960 se estrelló en la pista el aeropuerto de Montego Bay, Jamaica...

Entre los motivos que han llevado al jurado a tomar la decisión de otorgar tan prestigioso trofeo a José Garrido, destaca que en el primero de sus dos paseíllos lograra cortar cuatro orejas tras una tarde redonda y completa de principio a fin, especialmente en el toreo con el capote, al natural con la muleta y certero con el estoque. Asimismo, el jurado también ha valorado en positivo que el torero extremeño entró en la feria por la vía de la sustitución y que demostró una ambición y unas ganas por agradar al público conquense dignas de mención. Méritos que hicieron que saliera a hombros por la puerta grande ese día y que volviera a torear en el último día de feria, también sustituyendo a un compañero, y cortando otra oreja más.

QUIEN FUE CHICUELO II

Manuel Jiménez Díaz “Chicuelo II” nació en Iniesta (Cuenca) España el 16 de junio de 1929, aunque muy pronto se trasladó con su familia a Albacete, de donde es considerado.

En la ciudad manchega trabajaba como dependiente de una ferretería cuando surgió la afición que cultivó en las capeas de zona con los otros toreros locales que más tarde también habrían de ser figuras. La fama que se granjeó en la comarca le ayudó a debutar de luces en 1950 en Albacete, la misma plaza donde el 24 de junio del 52 se presentaba con picadores alternando con César Girón y Fernando Jiménez.

Un año más tarde, el domingo 12 de julio del 53, hacía su primer paseíllo en Las Ventas, al lado de “Cagancho hijo” y Carlos Corpas, para estoquear ganado de José Tomás Frías. Logró dar una vuelta al ruedo que le valió su repetición en el mismo coso en la que iba ser la tarde de su meteórico despegue; fue el jueves siguiente cuando mano a mano con Victoriano Posada le cortaba cuatro orejas a un encierro de Cobaleda y se ganaba definitivamente el cartel de torero valiente así como un gran número de contratos.

El 24 de octubre de 1953 tomó la alternativa en la plaza de Valencia, Domingo Ortega, en una de sus últimas actuaciones de luces, le cedía la muerte del toro “Palomito”, también de Sánchez Cobaleda, en presencia de Dámaso Gómez.

Tras una extensa campaña americana, que le supuso una cornada grave en su presentación en México, “Chicuelo II” confirmó su alternativa el 17 de mayo del 54, ahora con “Jumillano” y su paisano “Pedrés” en el cartel, y con el toro “Acusón” de Carlos Núñez, Las cuatro orejas que volvió a cortar ese día en Madrid, más las tres de un encierro de Barcial le proyectaron definitivamente a la primera fila, que ocupó durante temporadas consecutivas Su campaña más abultadas fue la del 55, en la que actuó en 67 ocasiones.

Muchos intelectuales le abrieron su casa y fueron sus amigos. Picasso, que iba a todas sus corridas en Francia, Jean Cocteau y otros famosos escritores, artistas y políticos. En uno de sus muchos viajes a América, el 20 de enero de 1960 el avión en el que volaba desde Nueva York hasta Bogotá, se estrelló sobre la Isla de Jamaica, en Bahía Montego, muriendo en el acto junto a su hermano Ricardo y su picador José Díaz Gamendi. “Chuicuelo II” tenía 31 años y regresaba de comprar unas piezas para su famoso Cadillac azul, que representaba mejor que nada la fortuna que había logrado arrimándose a los toros.

Y otra casualidad en el marco de esa tragedia . Se dio la circunstancia de que Antonio Ordóñez debía haber tomado también ese vuelo, lo canceló a última hora. La muerte en Montego fue ocasional. Chicuelo iba a trasladarse desde Madrid a Colombia, pero eligió un vuelo con escala en Nueva York donde quería comprar unas piezas de repuesto para su coche. El aparato de Avianca que le conducía a Bogotá, el 20 de enero de 1960, se estrelló y ardió como una antorcha. Sólo se salvaron nueve viajeros.

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