Inspiración y embrujo francés en Manizales

Lo dije en otra nota más tempranera al reseñar los toros que se correrían este lunes de " Reyes" en la plaza de Manizales en el segundo festejo de la feria 63. La corrida de Carlos Barbero, entipada, seria, con cara, digna, con trapio, sin exageraciones. Un toro excepcional por bravo, ese quinto en el que estuvo sembrado el bogotano Ramses. La transmisión en el caballo, el toro en los medios, la fijeza, esa seria embestida por abajo. Un primer toro con suma clase y el sexto, el encastado y complejo. Nadie se aburrió, nadie se puede quejar del encierro del ganadero sabanero y la divisa vuelve a triunfar , a " hacerse oir", a mostrar que tenemos toros en nuestros campos donde se cría el bravo para afrontar las ferias..

COCINERO, EL CALIDOSO ,CON JUAN BAUTISTA EN ESTADO DE GRACIA

Bien lo expresó el actor y dramaturgo catalán Albert Boadella ""No existe en el mundo occidental ninguna ceremonia (como la taurina) capaz de conmover y elevar con semejante fuerza al ser humano"...Mucho de ese espíritu se desbordó en la faena del francés Juan Bautista Jalabert que conjugó la dulzura, suavidad, temple, armonía, esa sinfonía cromática de emociones del capote y la muleta con la calidad, nobleza aunque con poca fuerza de " Cocinero"..No se puede torear con más ingenio, improvisación e inspiración que como lo hizo el de Arles que tiene ese " saber estar " de su tierra , esa ciudad que acarició los días felices y de tormenta del Van Gogh, bañada por el río Ródano que le rinde culto a nuestro héroe americano Simón Bolívar , la que fue conquistada por los romanos..

Jalabert que ha tenido una impecable temporada en el 17, debutó en Manizales, la capital de un departamento que cultiva un suave café y donde se le tributa homenaje en todas partes a la lengua de Azorin y de Cervantes, con la plasticidad que le ha sabido imprimir a su toreo, con la cadencia de la muleta, con esos tersos derechazos o naturales , con los cambios de mano, con la muleta a media altura, con los remates y las bernadinas que fueron homenaje al maestro Joaquin que hoy vive retirado en Canencia de la Sierra, cerca de Madrid tras su larga vida de torero fino...Despacito, muy despacito toreó Jalabert como lo pedía el mexicano José Alfredo Jimenez....Como en cámara lenta, como en un ballet captado por un impresionista francés....

El toreo es poder, colorido, fuerza, pero ante todo estética, belleza, emoción para despertar los sentidos...La plaza estaba embrujada y solo despertó cuando la espada, ese instrumento que usan los toreros que se visten de luces, usan montera y medias rosa aun, casi 300 años después del "invento" de las corridas , malogró la magia, rompió el encanto porque si acierta con los aceros se va en volandas , las dos orejas y la faena para incluirla como aspirante al trofeo oficial....

Es verdad que el toreo no es solo la suerte suprema pero......pero......

Queda en el ambiente flotando el aroma de vino y rosas de un inolvidable encuentro de un toro castaño bondadoso con un torero que fue capaz de dominar la muerte transfigurándola con la belleza y como manifestó Rafael Comino : "A los toros no se va a divertirse , a los toros se va a emocionarse".... Y Manizales se emocionó. Yo estuve allí para certificarlo. Y un toro con esa dulzura encontró la pareja perfecta. a un arlesiano en sazón..

Su segundo también noble y con bondad pero sin fuerza , en otra tesitura con relación a " Cocinero". Se quedaba corto, se paraba a mitad del viaje y no le podía ni levantar ni bajarle mucho la mano, pues se caía..Apagadito. Eso sí iba hasta el final ,a donde lo llevaba el torero.....Pero se esfumó como una pavesa........

Ya lo señaló don Ramon del Valle Inclan : Una corrida de toros es algo muy hermoso”......

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