Indulto sin consenso en Salamanca

"Liricoso" de Montalvo , encaste Zalduendo y Daniel Ruiz , està en la ganaderìa tras un indulto que encendiò la polèmica en la plaza "La Glorieta " de Salamanca si bien fue un gran toro : precioso por hechuras , bravo, noble, repetidor, fijo, pronto, de humillada embestida, apenas lo llevaron una vez al caballo ( què habrìa pasado en el segundo encuentro ? . No lo sabremos ). Es decir, fue un buen producto pero queda la incógnita de si serà un buen reproductor. O uno màs. Vaya por delante que la corrida fue muy bien presentada con dos buenos toros, el primero y el cuarto, es decir el lote de Antonio Ferrera que estuvo cumbre.

A Liricoso le precedieron en ese honor Higuero, de Garcigrande, indultado por Juan del Álamo el 14 de septiembre de 2016; Pesetero, un novillo de Carmen Lorenzo indultado el 12 de junio de 1988 por Ortega Cano en un festival; Espiguito, también de Carmen Lorenzo, con el que el torero de Cartagena hizo lo propio un año antes, en 1987; y Clavero, de Pilar Sánchez Cobaleda, al que Palomo Linares perdonó la vida el 8 de octubre de 1967.

Lo de Montalvo hay que remontarse al siglo XVIII cuando se juntaron reses de Salamanca y Jijonas. Hoy es Juan Pedro.

A Antonio , ( con perdón de confianzas ) le conocimos como Ferrari por esas carreras impresionantes especialmente poniendo banderillas y un toreo apresurado y ràpido lejos de la madurez que ha adquirido, del poso que atesora, del temple exquisito, lo largo que lleva los toros, como baja la mano, esos cambios de la derecha a izquierda que en sus manos de mago son verdadero encanto, las trincherillas y el forzado de pecho, allà a la hombrera contraria. Se insinuò el indulto, se apretò por parte de un sector de la plaza y el palco sacò el pañuelo sin el consenso de la aficiònn. Hubo chillidos cuando dieron la vuelta ( sin las orejas para Ferrera pues era el primer otro ) el torero y el mayoral.

En el cuarto , el extremeño comenzò con unos detalles : ayudados por alto, trastabillea, cae y àgil se pone de rodillas sin soluciòn de continuidad. El toro fue noble pero carente de casta y buscò tempranamente los adentros ( terminò en tablas ) pero se dejò mucho y el balear lo aprovechò. Ya rajado, le dio los adentros y las tandas suaves y elegantes fueron de lujo pero ya no hubo la pasiòn de la casta como en el primero. Cortò una oreja.

El primero de CASTELLA SIN UN ÀPICE DE ALEGRÌA, POCO TRANSMITIÒ MAS ALLA DE LAS BUENAS FORMAS DEL FRANCES que estuvo correcto. La gente le aplaudiò tras media y descabello pero el torero se quedò en el callejòn, levantò las manos en señal de agradecimiento, se llevò la derecha al corazòn y dio las gracias pero no saliò. No podía de ninguna manera estar contento.

Gines Marin queda en deuda. Bonitos lances, luego con la muleta la faena transcurre entre lo correcto de las formas pero como " no hay toro " ( lèase emociòn, transmisiòn, sensaciones de peligro, de que algo puede pasar , de que hay un misterio por develar y no lo anodino que fue lo que ocurriò ).

Su segundo lo brindò al maestro Santiago Martin "El Viti" pero el toro se fue diluyendo, se parò y poco màs.

Esperamos a la salida de "La Glorieta " al maestro de Vitigudino quien nos dijo ( a Renè Borda, a Alfredo Bonilla y a su tocayo Alfredo ) que guarda un especial cariño por Colombia y con esa gentileza que irradia, expresò casi susurrando, con la lentitud con la que toreaba : es mi segunda patria. Bonilla le recordò la inolvidable velada en "La Giralda " en Bogotà en la que el maestro tras escuchar varios aires españoles pidiò la guitarra y cantò para deleite de " Los giraldos" "La Ruana" del maestro Luis Carlos Gonzalez. De vez en cuando se las cantò a mis nietos y les cuento lo bien que lo pasè en vuestro paìs, añadiò. Recordò el torero salmantino a muchos de sus amigos colombianos, de los tiempos buenos en las plazas colombianas y enviò un cariñoso saludo a toda la aficiòn: los recuerdo, siempre, nos confiò y nos dimos un abrazo. Bonilla estallò en llanto, visiblemente emocionado . Como todos. El venerable maestro es un icono de la tauromaquia y su magisterio sigue vivo. Que lo tengamos muchos años màs.

LA RUANA

La capa del viejo hidalgo
se rompe para hacer ruana,
y cuatro rayas confunden
el castillo y la cabaña,
es fundadora de pueblos
con el tiple y con el hacha,
y con el perro andariego
que se trago las montañas.

Abrigo del macho macho
cobija de cuna paisa
sombra fiel de los abuelos
y tesoro de la patria.
Sabor de pecado dulce
y dulce calor de faldas
grita con sus cuatro puntas
el abrazo de la ruana.

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