Espada inservible deja sin puerta grande a un inmenso De Justo en Valladolid

Emilio de Justo se ha cerrado en Valladolid una legitima puerta grande tras dejar dos faenas brillantes que se mancharon con los aceros en una tarde en la que la blandita corrida del Vellosino volviò a evidenciar que cuando la casta falla, la fiestas decae. Siempre hay excepciones y el lote de Emilio salva los muebles de una ganaderìa formada a fines del siglo XIX por el marquès de Castrojanillos . El quinto de Manzanares se devolviò , saliò uno de Josè Vazquez que entrò al corral y se cambiò por uno de Garcigrande que tiene su origen en una divisa de Tordesillas, pues la cojera de los astados hacia inviable lidiarlos.

Màs de media entrada en tarde fresca. La gente fue a ver a Morante y terminò aplaudiendo a De Justo que entrò a sustituir a Cayetano que no compareciò por parte mèdico.

Voluntarioso Morante con sus dos . El primero , un zambonbo mal hecho que apenas podía con sus màs de 600 kilos ( un despropòsito ) , cara arriba y con esa tendencia a colarse que hizo que el de La Puebla pusiera punto y final. Curiosamente fue a morir a los medios. El cuarto era como los pastelitos de dulce de Tordesillas que elabora un artesano con mimo y dulzura y que se deshacen en la boca y que nos obsequiò el hombre fuerte de la Federaciòn Taurina de Valladolid. El toro por los suelos y Morante con animo pero sin toro.

Manzanares. El primero va al caballo, huye, vuelve, pierde las manos repetidamente y va rebrincadito precisamente por su blandura, como los pastelitos de "Santa Ana". Se echa, pierde las manos, se queda corto....Una pena. Como devolvieron el quinto, y el primer sobrero, saliò el de Garcigrande con el que Manzanares tiene que armarse de paciencia y como enfermero cuidarlo .

La verdad es que la terna no se guardò nada pero De Justo al no atinar con las espadas perdiò el honor de salir en hombros que merecido lo tenia. Vergüenza torera de los tres. Nada que reprochar.

EMILIO DE JUSTO

Se ganò su inclusiòn en la corrida de hoy. Volviò a deslumbrar con la despaciosidad, , el temple, el gusto, la cadencia, la sinfonía en sus dos ( buenos toros, por cierto, repetidores y nobles ). Està en sazòn el extremeño, hay mucho gusto en lo que hace y la elegancia de las formas se cruzan con el toreo largo, medido, de distancias precisas como calculadas por un agrimensor. Esos remates en los forzados de pecho a la hombrera contraria, las trincheras, los cambios de mano. Todo con una eficacia de fondo y forma. Si bien Morantre deja esas gotas ( pocas hoy ) de arte puro, el que desparramò estètica fue Emilio....Pero esa obra maestra debe ser firmada con la espada, esa que da las glorias al final de todo, como ayer que sì tuvo acierto. Saliò por sus propios medios de la plaza con Morante y Manzanares y era en hombros para èl.

RESUMEN

Toros de Vellosino.

Morante de la Puebla; Silencio y Ovación.

José María Manzanares; Silencio y Ovación.

Emilio de Justo; Ovación y Ovación.

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