El filósofo Savater : La tauromaquia es una opción cultural que tiene una tradición, una historia

APLAUSOS que dirige mi colega José Luis Benlloch trae un reportaje enriquecido por la profundidad, la belleza y la rotundidad en defensa de la tauromaquia, del toro, del campo y un alegato sin ofensas pero con argumentos muy sólidos en contra de las tesis de los animalistas.

Los llamados protectores de los animales en el fondo son los que condenan a estos animales ( el toro bravo ) a desaparecer , añadió el intelectual vasco....

Por su importancia y con la venia de la publicación me permito ponerlo a disposición de los lectores de tendido7.com.co :

Su primer contacto con los toros fue cuando tenía apenas diez años. Su padre solía llevarle a la vieja plaza de El Chofre junto a sus hermanos. Fue en ese tiempo cuando comenzó a interesarse y a aficionarse a la Tauromaquia, aunque asegura que no es ningún entendido. Posteriormente, y a raíz de ir a las plazas con un grupo de amigos con mayores conocimientos sobre los toros que él, empezó a fraguar sus gustos y predilecciones. Sobre todo y por encima de todos, Antonio Ordóñez, su debilidad, y más tarde Curro Romero, por quien viajó a todas partes.
“El argumento animalista no tiene fundamento ético”
-¿Qué opinión le merece el asedio al que están sometidos actualmente los aficionados a los toros?

-Lo verdaderamente grave de este asunto, aparte de la lógica preocupación como aficionado y amante de la libertad, es que cada vez más estamos en manos de maníacos. Existen ideologías y opiniones que se defienden, personas que explican por qué no les gusta esto o aquello en un terreno artístico o literario, pero luego hay maníacos cuya obsesión es la persecución y la prohibición de aquello que les disgusta. En el caso de los toros se juntan dos tipos de maníacos: los maníacos animalistas, que por supuesto no se preocupan para nada del bienestar animal sino por el malestar de los que piensan distinto a ellos; y los maníacos del nacionalismo separatista. Los animalistas les dan el pretexto a los nacionalistas y de ahí viene lo que ocurrió en Cataluña, lo que ha ocurrido recientemente en Baleares o incluso aquí en San Sebastián, que se prohibieron los toros durante el tiempo que estuvo el alcalde de Bildu.

-Se da la circunstancia de que quienes prohíben, luego llenan sus discursos hablando de libertades.

-Es la idea de la persecución, no entienden que la libertad está hecha de opciones individuales. Ser partidarios de la libertad es saber que uno tiene que convivir con lo que no le gusta. En una sociedad libre todos tenemos que convivir con aspectos que no son de nuestro agrado pero en eso consiste la libertad, en que uno convive con cosas que desaprueba en el terreno erótico, artístico, higiénico… Si todo el mundo hace lo mismo y lo que uno quiere, entonces no hablamos de libertad, hablamos de uniformidad por muy buenos deseos que la acompañen.

“Cada vez más estamos en manos de maníacos. En el caso de los toros se juntan dos tipos: los maníacos animalistas y los maníacos del nacionalismo separatista. Los animalistas les dan el pretexto a los nacionalistas”

-En alguna ocasión se ha declarado “anti antitaurino”.

-Oiga, es que yo voy a los toros como otros van al fútbol. Defender este espectáculo poetizando sobre su historia o el arte está muy bien, pero frente a los que quieren prohibirlo hay que decirles que yo voy a los toros porque me da la gana. No hay que dar más explicaciones. Estoy en contra de los antitaurinos y de la argumentación que emplean, porque lo tratan como si fuera un tema ético. Pisan un campo al que me he dedicado, así que a los demás se les podrá engañar diciendo si esto es ético o no, pero a los que hemos leído y sabemos de esto es más difícil convencernos de que la ética consiste en proteger a los toros y a las gallinas.

-¿Es ético prohibir los toros?

-La ética es una cuestión de cada cual, las autoridades establecen leyes con unos baremos pero no protegen la moralidad. En este país había gente que consideraba que la homosexualidad era muy inmoral y la prohibían a todos los demás. Así ocurría en muchos casos. La ética trata de buscar el sentido de las relaciones entre las personas, no entre las personas y los animales o las plantas. La ética es humanista, no es una especie de religión panteísta. El argumento de que no se puede causar dolor y que es inmoral es un invento de los animalistas, no tiene fundamento ético ninguno.

-A raíz de las muertes de Víctor Barrio, el niño Adrián e Iván Fandiño se desataron todo tipo de comentarios en las redes sociales. ¿Cómo ha podido llegar la sociedad hasta ese extremo?

-Desgraciadamente no es una cuestión sólo de los toros. Las redes sociales e Internet están llenas de maníacos de todo tipo, hay gente que se alegra de que a un actor se le muera un hijo o de que atropellen a no se quién… las redes, por lo que me cuentan los que las frecuentan, están llenas de atrocidades y sobre cada suceso hay muchas más atrocidades que comentarios sensatos y razonables. Los toros se prestan a ello. Hay gente que está medio enferma, está llena de pus moral y tienen que echarlo encima de alguien.

“Defender este espectáculo poetizando sobre su historia o el arte está muy bien, pero frente a los que quieren prohibirlo tengo que decirles que yo voy a los toros porque me da la gana. No hay que dar más explicaciones”

-Y además han encontrado el altavoz perfecto.

-Este tipo de gente ha existido siempre, pero no tenían altavoz, no se les oía. Gente que decía disparates, bestialidades o crueldades ha existido, desgraciadamente, desde Mesopotamia, lo que ocurre es que en lugar de ir por la calle farfullando para sí mismos como hacían antes, ahora tienen un altavoz que hace llegar su mensaje a una serie de personas que cometen el error de estar demasiado atentos a lo que dicen.

-Da la sensación de que hoy en día, cuando más mensajes ecologistas se dan, más desconocimiento parece que exista sobre los animales.

-Es que los niños de mi edad vivíamos mucho más próximos a los animales que los de ahora. Hoy en día parece que los animales o son mascotas o no existen. Antes había otro tipo de relación con ellos, era más lúdica, más curiosa, y eso va desapareciendo cada vez más. Los animales ahora son los que salen en los documentales, es decir, animales virtuales, o las mascotas. Todo lo demás ha desaparecido. Existe, además, una idea propia de los dibujos animados y de Disney acerca de que los animales son como personas disfrazadas, como seres humanos disfrazados a los que hay que tratar como personas.

-¿Ese pensamiento puede tener relación en que las sociedades son cada vez más urbanitas y se han alejado del campo?

-A la gente no le importa el campo. El campo sale en los folletos turísticos siempre como un paisaje, ya no es un lugar donde se vive y cuyos recursos se aprovechan. El campo es simplemente un paisaje, una fotografía, un lugar para pasear y para hacerse selfies pero no para convivir ni para vivir de él. Si todos los seres humanos hubieran vivido desde el día 1 de la humanidad en ciudades, probablemente no habrían criado nunca animales.

“España tiene una vinculación, nos guste más o nos guste menos, con el toro. Es una figura y una imagen unida a este país y eso tiene un valor simbólico muy importante”

-El mensaje que venden los animalistas encierra también la idea de tratar al toro bravo como si fuera un animal doméstico.

-Los animales que no son mascotas, como los caballos, de los que soy muy aficionado, han sido fundamentales en la civilización. La humanidad ha ido a lomos de un caballo: como vehículo de transporte, como animal de guerra y, en último término, como animal deportivo. De hecho, las carreras de caballos en el fondo lo que buscaban era seleccionar a los mejores caballos para otros usos. Hoy el caballo ya ha ido desapareciendo de todas partes. Ya no se utiliza prácticamente en el campo, más que de forma rara, por supuesto ya no se utiliza como medio de transporte y, en el momento que desaparezca como animal lúdico, el caballo estará sentenciado porque nadie va a tener en su casa a un caballo como mascota. Y no digamos el toro bravo, llevarse un miura a su casa para sentarse con él en el sofá no debe de ser muy cómodo. O sea que esos animales están condenados. Los llamados protectores de los animales en el fondo son los que condenan a estos animales a desaparecer. Con el pretexto de protegerlos lo que hacen es exterminarlos.

-Hace poco escribía que ver toros y caballos en espectáculos es una forma de defenderlos.

-Yo voy a las carreras de caballos y a los toros porque me gusta el animal, las carreras tienen mucho que ver con la prestancia y la belleza del caballo y qué decir del toro, si el toro fuera una oveja enfadada no nos causaría el interés que nos suscita cada tarde una corrida de toros.

-Dígame un motivo por el que la Tauromaquia deba seguir existiendo.

-Porque hay muchas personas a las que les gusta y, por tanto, es una opción cultural que tiene una tradición, una historia, una decantación a través del tiempo, una estilización... Hay quienes eso lo aprecian, les parece estético y emocionante y mientras exista esa gente que quiera seguir apoyando este espectáculo no hay ninguna razón para que desaparezca, al igual que no hay ninguna razón para que desaparezca el teatro o cualquier deporte. Además, España tiene una vinculación, nos guste más o nos guste menos, con el toro, es una figura y una imagen unida a este país y eso tiene un valor simbólico muy importante.

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