El despropósito de tres indultos en una corrida. Uso y abuso en el Perù

( FOTO: MIGUEL ÁNGEL PARDO, PERUTOROS. Alfonso de Lima, en Santa Cruz, lidiando al indultado Torrestrella)

Pablo Gòmez de Barbieri aborda el delicado tema de los indultos ( en Colombia lo llamamos la indultitis aguda ) que le resta seriedad a la fiesta y pone al descubierto propòsitos o despropòsitos non santos de quienes así proceden cuando vuelve a la ganaderìa un toro que no merecia esa gracia por trapio, falta de casta ,humillaciòn, recorrido, buenos finales, en definitiva porque no hay argumentos serios para proceder a ese indulto que debe tener una característica esencial que es el rigor.

Al comenzar octubre, Santa Cruz y San Miguel Pallaques, muy taurinas capitales de provincia de Cajamarca, celebraron dos ferias de mucha categoría. Lo más importante para el éxito de una corrida son los toros y ambas ciudades cajamarquinas pusieron especial empeño en ello. En Santa Cruz se hizo el enorme esfuerzo de importar enrazados toros españoles de Torrestrella, de Álvaro Domecq y ambas ferias adquirieron astados de dos ganaderías nacionales de garantía, La Viña – Paiján de Aníbal Vásquez y Camponuevo de Rafael Puga. Una buena decisión, pues optaron por gastar algo más en toros, en vez de recurrir a otros hierros nacionales que rebajan sus precios e inclusive ofrecen ofertas tipo supermercado (4 x 6: pague cuatro toros y lleve seis), que gastan mucho comprando vacas y sementales en España, pero cuya selección genética y juego de sus toros deja mucho que desear. Lo barato sale caro y en la adquisición de ganado bravo, es regla infalible.

Los toreros de ambas ferias fueron de gran nivel. En Santa Cruz, los españoles Uceda Leal, Rafaelillo y Curro Díaz, con Alfonso de Lima y en San Miguel, los españoles Juan José Padilla y Antonio Nazaré, el mexicano Uriel Moreno ‘El Zapata’, con el peruano César Bazán ‘El Yeta’.

ABUSO DE LOS INDULTOS

Quitándole seriedad a Santa Cruz

Los cruceños disfrutaron de una gran feria y de la raza de los de Torrestrella. Pero la última tarde perdieron la sindéresis y se excedieron con indultos injustificados; semejante borrachera perdonándole la vida a los toros, termina dañando a la tauromaquia. ¿Qué pensará Álvaro Domecq, el ganadero, con tantos toros vivos que se le quedan en el Perú? ¿Quiénes serán los instigadores de semejante despropósito, presumiblemente, para quedarse con esos toros como sementales?

Lo del 1 de octubre en Santa Cruz, fue un caso único en la tauromaquia: tres indultos en una corrida de seis toros, quitándole seriedad a una feria cuya organización fue tan costosa.

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