El análisis de la tercera en Acho en la pluma de Pablo Gómez de Barbieri

Fernando Roca Rey recibió a portagayola al primero. Quería demostrar que la de ayer no era una actuación más en Acho. Le pidieron que banderilleara y lo hizo meritoriamente. Se plantó en los medios e inició el trasteo con tres cambiados por la espalda. El toro rebrincaba; pedía firmeza y temple; él lo toreó muy bien por el lado derecho. La faena, por el peso y volumen del toro, debía ser breve. Cuajó buenos naturales, antes de una buena estocada, de rápido efecto. Merecida ovación.

El cuarto fue también muy serio. Lo recibió con siete verónicas −varias buenas− ganando terreno y sacándolo a los medios, rematadas con tijerilla y revolera. Quitó por zapopinas y el público, de pie, lo ovacionó. Tomó las banderillas y pidió una marinera, en vez del pasodoble; los tres pares fueron buenos; sobre todo el tercero, al quiebro y por dentro.

Inició la faena de rodillas, en los medios, toreando en redondo. De pie, continuó por el mismo lado, soportando el calamocheo del astado, que tenía la fuerza justa. Le encontró el sitio y dejó buenos derechazos. El toro se iba aplomando, pero con la izquierda logró encadenar los naturales, sin dejar que el cornúpeta se parase entre muletazo y muletazo. De nuevo, derechazos con las dos rodillas en tierra y el broche final por bernadinas y arrucinas. Estocada entera con cierta travesía y una merecida oreja.

—JOSELITO ADAME—

Recibió a su primer toro por verónicas y luego hizo un quite por chicuelinas alternadas con tafalleras. La primera parte de la faena de muleta fue buena; hubo derechazos ligados y templados, así como naturales a media altura, pues al toro le costaba meter la cara por ese lado. Mediada la faena, el astado se fue quedando corto y los muletazos tuvieron altibajos; al mexicano le costaba más ligarlos. Sin embargo, el público estaba con él y hubiera cortado una oreja de no haberlo pinchado dos veces.

El quinto fue complicado por ambos lados. Tras los buenos doblones iniciales, que quizá rompieron en exceso al toro, los derechazos y naturales lucidos se volvieron casi imposibles por el corto recorrido del astado.

JUAN DEL ALAMO

El tercer toro tuvo muy poca fuerza y poco pudo hacer con él Del Álamo.

Recibió al sexto, de preciosa lámina, con seis buenas verónicas. Inició la faena con doblones que obligaron en exceso al astado. Compuso la primera parte de la faena con derechazos de largo trazo y mucho temple. Tomó la muleta con la izquierda; los naturales carecieron de limpieza y tras ellos, el toro cambió. Tampoco fue el mismo por lado derecho; se quedaba corto y le tropezaba la muleta. Trasteo de más a menos; a pesar de ello, mató bien y cortó una oreja que el público pidió con fuerza.

El volumen y el peso del ganado obligaba a que las faenas fuesen breves y compactas. Si Adame y Del Álamo hubieran cuidado más a sus toros al iniciar las faenas, el resultado artístico hubiese sido aun mejor.

FICHA DE LA CORRIDA

Plaza de Acho

Domingo, 12 de noviembre de 2017.

Segunda corrida de abono. Media plaza.

Tres de La Viña y tres de El Olivar; de juego diverso.

Fernando Roca Rey (Perú), de purísima y oro. Ovación y oreja.

Joselito Adame (México), de azul cielo y oro. Silencio en ambos.

Juan del Álamo (España), de sangre de toro y oro. Silencio y oreja.

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