Dámaso Gonzalez, medalla de las Bellas Artes a titulo póstumo

El maestro Dámaso Gonzalez, fallecido este año en su natal Albacete, fue distinguido con la medalla de las Bellas Artes por el ministerio de cultura de España.

Otros galardonados : Luis Eduardo Aute, Andy García, Chiquito de la Calzada, (a título póstumo), José Luis Alcaine, Juan Echanove, Eva Yerbabuena, Hombres G, Maná, Alberto Iglesias, Andrés Rábago (El Roto), José Andrés, Pascua Ortega, Lolita y María Luisa Merlo, entre los galardonados de esta edición.

El Consejo de Ministros, a propuesta del ministro de Educación, Cultura y Deporte, ha aprobado hoy la concesión de las Medallas de Oro al Mérito en las Bellas Artes correspondiente al año 2017 24 personalidades de la Cultura. Este galardón distingue a las personas y entidades que hayan destacado en el campo de la creación artística y cultural o hayan prestado notorios servicios en el fomento, desarrollo o difusión del arte y la cultura o en la conservación del patrimonio artístico.

DÁMASO GONZALEZ

(Concedida a título póstumo) Torero. (Albacete -1948).

Confirmó la alternativa en Madrid el 14 de mayo de 1970 con El Viti como padrino. Ha demostrado su personalidad y capacidad para hacer frente y dominar todas las suertes taurinas, incluso con las ganaderías más duras. Sus verónicas y desplantes tuvieron el máximo seguimiento y reconocimiento del público. Se caracterizó por su valentía, templanza, humildad y sencillez. Siempre estuvo comprometido con los más débiles a través de instituciones benéficas como Asprona y el Cotolengo..

LA FILOSOFIA DEL MAESTRO DE ALBACETE

Prefiere hablar de sus primeros pasos en el toreo, donde se sintió feliz, pues, dice, sólo tenía que torear y disfrutaba cuando una correosa vaca se tragaba dos pases bien dados. Pertenece a una de las últimas generaciones de toreros que se hicieron en el campo, en las capeas, en los pueblos, apartando vacas para darles dos muletazos en la noche, orientándose para poder asistir a los tentaderos y hacer fila en la tapia para aprovechar las últimas embestidas de las tientas. Frío, largas caminatas, viajes clandestinos en los trenes de mercancías, comida incierta, descansos atropellados y cogidas duras, marcan los comienzos de una profesión, que se va despejando cuando Pedrés le enrola en la parte seria de su espectáculo cómico taurino y definitivamente con el apoderamiento de Camará, con quien dará sus primeros pasos como novillero y matador de toros.

La profesión hay que dejarla limpia para los que vienen detrás, por eso es tan importante el respeto, respeto a la palabra dada, respeto a la profesión, dijo Dámaso González en su conferencia-coloquio en el LX Ciclo de Conferencias de la Peña Taurina “Los de José y Juan”.

Reconoce su final aceptación por Madrid en la corrida del 22 de mayo de 1993 y toros del Conde de la Corte, donde todos los grandes periodistas taurinos le homenajearon con su nombre en los titulares. “¡Qué grande es Dámaso, que grande!” fue el titular de Barquerito en DIARIO 16, “Madrid reconoció a Dámaso González” tituló Zabala en ABC, “Damasistas de repente” puso Joaquín Vidal en EL PAIS, quien remacharía en su posterior crónica del 2 de junio en la despedida de Madrid: “Don Dámaso dicta su última lección”, escribiendo “El fundador del toreo contemporáneo dice adiós”. Pero quizá llevado de la modestia de la que hace gala, no se detiene en exceso, como tampoco lo hace en la época en la que le contaban los pases desde la andanada.

Categoria: