Cuando la sensibilidad se estrella contra la muralla

Ningún ganadero echa una corrida para fracasar, nadie lleva un encierro para incordiar, nadie apuesta por el fracaso pero a veces la vida taurina nos lleva por esos derroteros misteriosos y los 8 toros de Dos Gutierrez en mayor o menor medida fueron el polo de la bravura de la casa, de la embestida franca, de echar ese morro abajo y de seguir las telas.

Todo se ha torcido.

Don Jorge Gutierrez desde esa atalaya del palco ganadero veía como uno a uno lo derrotaban en lo que su padre Hernán y él mismo soñó para triunfar. O se paraban, o daban vueltas, o salían distraídos, o buscaban el cuerpo del torero o gazapeaban , o echaban la cara arriba. Estaban negados. Ni el de los recortadores ni los seis restantes ni el sobrero dieron opciones .

Un torero se despidió, Manuel Jesus "El Cid" que lloró en el micrófono de Caracol ( verguenza torera ) ante esa mansedumbre áspera, dolorosa, con reminiscencias de desierto de casta , de bravura. Eran un sola sombra como en el poema de Silva.

Vi a Emilio de Justo plantarle cara a los dos, jugarse la vida literalmente, cruzarse, echar esa muleta a ver si conseguía gotas de embestida. Sequedad, amargura, tristeza, desolación. Es un torero de una pureza inmaculada. Ha estado sembrado, formidable con el capote y la muleta y con espada, en el primero.Que firmeza, que gusto, que toreria.

El más joven de la terna, David Martinez se lució en banderillas y poco más. Con ese material era imposible hacer mimbres.

Manuel Odero, banderillero de El Cid sufrió una cornada en el gemelo derecho y fractura de peroné. Un toro se lanzó al callejón dos veces, otro le hizo pasar un susto al banderillero Garrido que no alcanzó " el olivo" para llegar al callejón y al propio Martinez que con esos envidiables 21 años esquivó en el suelo la cornada artera.

Ha llovido en la plaza, la gente pitó lo que consideró debía pitar y los toros desencantaron, generaron desesperación.

Recordamos entre otros amigos que se nos fueron al maestro Eucario Bermudez que partió tras dejar esa huella de señorío en la radio en Caracol y guardamos un minuto silencio por quienes nos antecedieron en la marcha definitiva.

La corrida de Dos Gutierrez ha sido una desilusión y me apena por don Hernán que en el cielo estará y por Jorge Gutierrez que apenado estará.

Dos varas para recordar, una de Efrain Ospina y otra de Edgar Arandia. De categoría. Los banderilleros estuvieron firmes, cumplieron y mis felicitaciones. Se empeñaron en sacar la corrida adelante en medio de la tormenta de mansedumbre y genio.

RESUMEN

Toros de Dosgutiérrez.

El Cid, palmas tras aviso y ovaciòn

Emilio de Justo, palmas y silencio tras aviso.

David Martínez, silencio tras dos avisos y palmas

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