Con 7 caramelos de Gutierrez, Ferrera, Castella,Bolivar y Lorenzo hacen la fiesta en Manizales

( Asi torea Alvaro Lorenzo en la lente de Farley Betancourt ).

Un gran encierro de Miguel Gutierrez ( un novillo toro indultado, otro de vuelta al ruedo y 4 premiados con la ovaciòn ) puso la guinda al festival que llenò la plaza de Manizales y nos permitiò el deleite de ver torear y lidiar a Ferrera, descubrir a un formidable Alvaro Lorenzo, ver la alegría de Castella que estuvo cumbre y ratificar el dulce momento de Bolivar.

Los siete ejemplares le permitieron a cada torero desarrollar sus tauromaquias.

Lo de Ferrera es el climax de devolvernos en el tiempo , a esos años treintas del siglo pasado, a lo bien hecho, a lances y pases que parecìan haber quedado atrapados en las pelìculas del Nodo y en las revistas La Lidia y El Ruedo, hoy color sepia y que como en una cinta de Woody Allen salen de la pantalla para convertirse en sueño y realidad. Ese quitar al toro del caballo en esta ocasiòn por gaoneras, dos veces el lance del Bù, ligar las faenas, improvisar en la cara del noble toro, los andares, la colocaciòn, y otra vez la yema de los dedos asidos al estaquillador para generar belleza. En definitiva la naturalidad tan cara y esquiva porque sabidurìa se necesita para esa " difícil facilidad ". El toro no tenìa profundidad en la embestida pero el torero aplicò el temple.De pronto surge el pase del cartucho del que fue artífice el maestro Pepe Luis Vàsquez. Vuelta al ruedo a " Brillador" y dos orejas a este renovado Ferrera.

"Panadero" fue un gran novillo. Planeaba, humillaba, fijeza y bravo. Vinieron las zapopinas y el ejemplar con temple. A estas alturas no vamos a descubrir al Juli y a su prodigiosa tècnica pero uno echa en falta ese toreo suave, de toques sutiles. Un poco màs de arte si se me permite la licencia, un poco mas de cariño con ese bombòn que tuvo como compañero de viaje. Una oreja.

Con "Rezandero" Castella encontrò la alegrìa tras su lote del jueves. Faena de arrebato, de gusto y a gusto del francès que se le notaba feliz y toreando a placer. Dos orejas.

Cristòbal Pardo estuvo bien con el capote, desempolvò las navarras y en banderillas colocò tres grandes pares uno al violin que fueron aclamados.

Con la muleta y con un toro con mucha emociòn, la faena tuvo momentos de mucho fondo y otros menos lucidos, Un espadazo, rodò el toro y cayò una oreja a su esportòn, Falta le hacìa.

Con Monaguillo Bolivar ratificò ese trànsito a la madurez, la ligazòn de la faena, lo vistoso de algunos lances y pases con un toro que tuvo menos emociòn . Esos tiempos, esa administraciòn de lo que requerìa el toro. Despacito y estètica. Dos orejas.

Alvaro Lorenzo que entrò en sustituciòn del maestro Ponce desplegò una exquisita toreria. Por ejemplo, las chicuelinas de mano baja, luego con la muleta los estatuarios. Torero recio, pero hondo.Citaba de largo, embarcaba, traìa al astado " de allà hasta detràs de la cadera ", ligò , la armonìa de su toreo hizo levantar a la plaza que asistìa a un concierto del bien hacer !!!!que torerazo" ha descubierto Manizales el mismo que abriò la puerta grande Las Ventas antes de San Isidro la temporada pasada. Tiene este toledano una dimensiòn y una proyecciòn de la que hoy fuimos testigos presenciales. Al buen novillo lo indultaron y queda inscrito don Alvaro Lorenzo para el año pròximo. Seguro.

Menos hecho, menos puesto, con menos corridas cerrò Guillermo Valencia que no encontrò la vìa, se perdiò y ya casi entrando en el sàbado hallò el tùnel del tiempo, los avisos y naturalmente la decepciòn. Està joven y ya caminarà por senderos menos fatigosos.

Cansado de que no lo pongan, se retirò del toreo el banderillero antioqueño Jaime Mejìa que fue paseado por sus compañeros a hombros en una sentida vuelta al ruedo como homenaje a un límpida trayectoria que comenzò en el 2002. Sabe que torearà poco y prefiere estar al lado del apapacho de la familia y el trabajo en una compañìa de medicamentos. Suerte torero.

Largo, largo festejo. Es preciso cuidar los tiempos. Esperamos a un obispo que nunca llegò y demoramos los prolegomenos el dìa del tributo de la aficiòn a la Vìrgen Macarena. El aficionado merece respeto y a veces no cuidar los tiempos es no solo signo de mala educaciòn sino de ausencia de respeto por el pròjimo.

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