Bautista y Castella dan la suprema nota en el embrujo de Arles

Buen encierro de Victoriano del Rio aunque algunos pecaron de falta de fuerza, eso sì con mucha calidad en una goyesca de lujo en el coliseo de Arles del que salieron en hombros los dos franceses, Juan Bautista y Castella con un Manzanares siempre exquisito pero sin material consistente y un toro para destacar con sobresaliente entre los seis,el quinto que mereciò los honores de la vuelta al ruedo.

La corrida estuvo marcada por el anuncio matinal de Juan Bautista de su retiro que tendrà una interrupciòn puntual el año entrante con ocasiòn de los 20 años de su alternativa pero de momento su ùltimo festejo serà en Zaragoza. Uno añora que toreros de la calidad de Juan Bautista opten por el sereno retiro cuando estàn en ese momento en que su tauromaquia es màs sòlida, mas apetitosa para el espìritu del aficionado como es el caso de hoy en Arles en que el arlesiano estuvo magistral y soberbio en sus dos.

Su primero un toro con mucha alegrìa , bravura y un pitòn derecho cumbre. Toro noble, pronto al que hizo lucir el arlesiano en conjuntadas tandas.Una oreja y aplausos en el arrastre del toro.

Su segundo, aplaudido no màs salir por toriles,terminò haciendo la T en el caballo. Blando, no humillò pero se dejò mucho y la apropiada tècnica hicieron del conjunto una arquitectura de faena encomiable. Abrochò con naturales a pie junto. Estocada corta, una oreja. Se le notaba al torero lo a gusto que estaba con ese buen toro..

Castella no defrauda. Faltito de fuerza, no lo obliga la faena resulta pulcra. Nada màs.. Silencio.

Lo sustantivo vino en el quinto.Por bravo el toro acude con impetu a la muleta y el de Beziers,encajado, construye un faenòn con el ejemplar que se venìa de largo y permitìa esa belleza del encuentro con las telas.Le da espacio y tiempo, liga y conmueve con ovaciones sentidas. Ese tipo de toro al que hay que hacerle la faena en los medios donde reclama batalla y asì lo entiende el torero. Fue conmovedor que se oyeran dos avisos, y que por respeto al toro no consintiò esa rueda de capotes y no le importò que pasara el tiempo hasta que casi con el tercero a cuestas, se entregò el toro en tablas estallando una ovaciòn de categorìa , las dos orejas al torero y a "Cantaor" merecida vuelta al ruedo en medio de una atronadora ovacion.

El primero de Manzanares huyò del caballo. En la muleta no termina de entregarse y a menos, todo se diluye. El sexto era tan blando como un flan y poca historia queda en el haber, salvo algunos detalles en los dos toros de este torero de elegancia suprema que siempre nos da ese placer e contemplar lo bien hecho. Pero se necesita el toro y no apareciò en Arles para èl.

RESUMEN

Toros de Victoriano del Río muy desequilibrado el comportamiento con un toro excepcional,el quinto.

Juan Bautista, dos orejas tras aviso y oreja;

Sebastián Castella, silencio tras aviso y dos orejas;

José María Manzanares, división de opiniones y ovación.

Entrada: Lleno.

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