“Ni soy antitaurino, ni el gobierno es anti taurino”: Luis Ernesto Gómez, viceministro del Interior

( Con la venia del diario La Patria )
Manizales reúne todos los temores por una eventual prohibición de las corridas de toros en Colombia. Con arraigo de la fiesta brava, su feria anual creció animada por los carteles taurinos. Sin embargo, la realidad es distinta, ahora que en el Congreso se tramita un proyecto de Ley que dejaría sin sustento legal las corridas en el país.

LA PATRIA publicó hace cuatro semanas las posiciones de los congresistas caldenses al respecto, donde siete de ocho mostraron su apoyo a la continuidad de las corridas por el bien de la economía manizaleña.

Detrás del trámite que se lleva a cabo en el Congreso se mantiene activo el vice ministro del Interior para la Participación e Igualdad de Derechos, Luis Ernesto Gómez Londoño. Él aclara que no hace parte de movimiento antitaurino alguno, aunque manifiesta que no es afín a la tauromaquia. En diálogo con este medio explicó las razones que le llevan a promover esta iniciativa.

Según su posición y la del Gobierno, ¿por qué en Colombia se deben prohibir las corridas de toros?

En Colombia ha cambiado la jurisprudencia y la cultura alrededor del maltrato animal. Desde 1989 hay una ley que reconoce que los animales no son bienes muebles, sino seres sintientes, y desde entonces se exceptúan los espectáculos culturales con animales, como las corridas de toros. El año pasado se aumentó su posición para castigar el maltrato animal y se estableció que puede haber una condena de hasta tres años, pero prevalece la excepción de las corridas. No creo que haya diferencias en el maltrato animal. Pero, ¿meter un torero a la cárcel?, claro que no. Estamos obligados a cambiar de paradigma.

Se dice que es una lucha entre minorías, antitaurinos contra taurinos, ¿qué piensa sobre esta diferencia?

Hay que diferenciar que no es una disputa entre taurinos y antitaurinos y yo no me considero antitaurino, ni el gobierno es antitaurino. Se trata de eliminar una excepción que existe al maltrato animal y la absurda contradicción que existe, además de armonizar el marco jurídico y reconocer que si los animales son seres sintientes, no está bien maltratarlos, y menos en un espectáculo cultural. No puede ser un debate de minorías. Soy un convencido de que en Colombia debemos promover una cultura por respeto a la vida y de la no violencia.

7 de 8 congresistas caldenses dicen que no apoyan el proyecto y aseguran que económicamente las corridas de toros son fundamentales para la Feria de Manizales...

Qué bien que desde la región donde la cultura y el arraigo de los toros es fuerte, sus congresistas tengan una posición de continuar las corridas. Ahora, en ciudades como Manizales, donde hay una dinámica económica, el proyecto plantea que una vez aprobada la ley se cuenten con seis meses para que el Gobierno nacional, de la mano con los gobiernos locales, establezca un plan de reconversión laboral y cambio de actividades en el que el menor número de personas se vean afectadas. En España esto ya ocurrió y donde había plazas de toros se pasó a tener plazas de todos. Las actividades que allí se desarrollan permiten encadenamientos productivos e ingresos que permitirían que una ciudad como Manizales pueda percibir ingresos de las actividades que se realicen en la Feria y que no involucren maltrato animal.

Por lo dicho por gremios, no parece que Manizales en seis meses pueda cambiar un ícono ferial como los toros. ¿Qué harían ahí?

Hay que reconocer que este tipo de medidas tienen una afectación y por eso nos reunimos en el Ministerio con personas que promueven la tauromaquia como espectáculo, otros desde la crianza y desde el toreo mismo. Concluimos que es posible la reconversión laboral y de ingresos de aquellos que están involucrados en la crianza, pues pueden entrar a actividades de ganadería distinta y lograr un ingreso con una transición sin traumatismos. Eso sí, esto funciona con una planeación y acompañamiento del Gobierno. Los que sí no están dispuestos a cambiar en nada son los toreros y los banderilleros y de eso somos muy respetuosos.

"No es un debate de quién ha ido a una corrida de toros y quién no, sino quién considera que es una actividad aceptable en la Colombia que ahora vivimos".

¿Qué sucedería con el Hospital Infantil si no recibe las transferencias que hace anualmente Cormanizales?

Las plazas de toros generan ingresos y en su mayoría no compensan las inversiones de mantenimiento que requieren este tipo de escenarios, como sucedió con La Santamaría, de Bogotá. Buscamos que las plazas de toros no dejen de existir y que, como plazas de todos, tengan ingresos mucho más frecuentes -no solo de una temporada al año- y puedan ir también a las destinaciones del Hospital, aunque en cada ciudad son casos distintos. La intención es compensar el ingreso fruto de corridas de toros a través de otros eventos culturales.

¿Qué opina del argumento taurino que sugiere que la prohibición de las corridas sería el fin del toro de lidia?

Es una preocupación o argumento que han traído varios taurinos y que es respetable. Existen prácticas en varios países cuando se quiere proteger una especie como los santuarios de fauna que funcionan cuando se busca la continuidad de una especie por el aprecio a la misma, como en África existen los santuarios de elefantes. Son recursos donde quienes están muy interesados en preservar la especie pueden acudir.

¿No le parece que los taurinos se ven amenazados como minoría? ¿Qué mensaje le envía a los taurinos manizaleños?

Queremos evitar que esto sea un tema de taurinos contra antitaurinos y hacemos conciencia sobre la protección a las minorías. Explico: la protección constitucional de las minorías se diseñó para aquellas que han sido históricamente aminoradas, como las negritudes, los indígenas o las minorías sexuales. Aquí estamos en un escenario distinto: los taurinos y los antitaurinos no son minorías de protección constitucional, sino que son minorías porque son pocos, simplemente. Tienen derecho a la recreación y lo hacen de esta forma, pero no se trata de un derecho fundamental. Sin embargo, les decimos que queremos que todo se haga por un proceso democrático y sin atropellos.

En el primer debate también se habló de riñas de gallos, el coleo y las corralejas. ¿También serían prohibidas?

No es así. El proyecto tiene una restricción desde el título hacia lo relacionado con el toreo. Este no se mete en nada en otras formas de espectáculos culturales que involucran animales y que tienen un grado de maltrato nunca comparable como el que ocurre en las corridas de toros. La proposición busca que se creen planes de desmonte progresivo. Eso sí, hay que redactarlo con mucha mayor precisión, porque sí hay un malentendido.

¿Cuánto recorrido le falta a este proyecto en el Congreso?

Este proyecto de ley ordinaria tuvo ya su primer debate de cuatro. Es de resaltar que el martes se hundió un proyecto del Centro Democrático que buscaba llevar como patrimonio cultural las corridas de toros y eso marca una tendencia muy clara. Será un debate de muchas posiciones encontradas e intensas. Esperamos que se resuelva en esta legislatura, aunque por no ser de paz, y ser de vía ordinaria, debe ponerse en turno.

¿Qué piensa que solo se pudieran celebrar corridas de toros en las plazas de primera categoría?

Tiene muchos matices. Incluso cursan proyectos para continuar las corridas de toros, pero de manera incruenta. La posibilidad de limitar las corridas de toros actuales a ciertas ciudades no está dentro de la discusión.

¿Qué opina de la foto del ex ministro Juan Fernando Cristo en la Plaza de Toros de Manizales y las percepciones políticas al respecto?

Antes era bien visto asistir a las corridas de toros y era un evento cultural de primera línea. Yo mismo fui a corridas de toros cuando era viceministro del Trabajo y ahí fue cuando me di cuenta que no lo soportaba. La reflexión es que muchos de los que votaron en la Comisión Séptima para que se acabaran las corridas han asistido a ellas.

Frase
"Creo que este no es un tema de tratar de arrasar o de trasgredir a los que gustan del toreo y no los considero malas personas ni perversos, como muchos animalistas que les consideran sádicos. Se trata de buscar una posición equilibrada".

El vice ministro del Interior, Luis Ernesto Gómez, (centro), trabaja con los congresistas Carlos Fernando Galán (derecha) y Guillermo García Realpe (izquierda), quienes lideran la iniciativa en el Congreso.

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